Cuernavaca.- En un espectáculo que bien podría haber sido coreografiado por un grupo de conductores con un sentido del humor tan retorcido como las rutas que manejaban, tres unidades de transporte público quedaron atoradas literalmente en el circuito Adolfo López Mateos (ALM) esta tarde, transformando una vía principal en un estacionamiento inesperado y dejando a los habitantes preguntándose si estaban presenciando una obra de teatro o un colapso del sistema de movilidad.

El incidente, capturado en un video que ya circula en redes sociales como si fuera el último meme viral, muestra a tres autobuses –identificados como las rutas 11, 12 y 20– atrapados en un embrollo que parece sacado de un capítulo de "Los Autos Locos".

Según primeros reportas, las unidades intentaron rebasarse mutuamente en un tramo estrecho del circuito, resultado de lo que sólo puede describirse como una danza de egos sobre ruedas, donde nadie quiso ceder el paso y todos terminaron perdiendo.

¿Qué Pasó Exactamente?

Imagina, si puedes, a tres elefantes tratando de cruzar una puerta giratoria al mismo tiempo. Eso es más o menos lo que ocurrió. Fuentes cercanas al lugar del incidente, confirmaron que los conductores, en un alarde de audacia o insensatez –dependiendo de cómo se mire–, decidieron que el estrecho paso del circuito ALM era el escenario perfecto para un duelo de rebases.

El resultado: un embotellamiento que ni el peor tráfico de hora pico podría igualar.

El video, muestra a los autobuses blancos, como si fueran fantasmas atrapados en un limbo de asfalto, bloqueando por completo el paso.

Personas a pie, algunas con cara de incredulidad y otras con la resignación típica de quien vive en Cuernavaca, caminan alrededor de las unidades, mientras los conductores discuten –o al menos eso parece– sobre quién fue el culpable de este desastre.

Detalles Adicionales: Un Festín de Incompetencia

El incidente ocurrió alrededor de las 15:00 horas, justo cuando el tráfico en el centro de Cuernavaca comenzaba a intensificarse. Las rutas involucradas, son conocidas por su frecuencia en el área, lo que hace aún más irónico que hayan decidido converger en un punto tan crítico.

Un usuario de X, bajo el pseudónimo @TransporteCaosMorelos, comentó: "Esto no es nuevo. Los conductores de estas rutas compiten como si estuvieran en un rally, y los peatones somos los que pagamos las consecuencias".

Otro internauta, @CiudadanoEnojado, añadió: "Si esto no es una metáfora de la planificación urbana en Cuernavaca, no sé qué lo sea".

Consecuencias: Un Tapón que Ni el Más Experto Podría Desenredar

El bloqueo, que duró aproximadamente una hora según testimonios, dejó a decenas de vehículos varados y a los pasajeros de los autobuses atrapados en un limbo de sudor y frustración. "¿Y ahora cómo salgo de aquí?", se escuchaba decir a una mujer mientras intentaba maniobrar entre los autobuses. "Esto es lo que pasa cuando los conductores creen que son pilotos de Fórmula 1", agregó un hombre que prefirió no identificarse.

Las autoridades de tránsito llegaron al lugar, pero su intervención fue más bien simbólica, como un árbitro en un partido de futbol donde nadie sigue las reglas.

Eventualmente, después de mucho empujar, gritar y quizás alguna que otra maldición, los autobuses fueron liberados, pero no sin antes dejar un reguero de indignación y memes en las redes sociales.

Análisis: ¿Quién es el Culpable?

La culpa, como siempre, es compartida. Por un lado, los conductores, que parecen haber olvidado que el transporte público no es una carrera de velocidad. Por otro, la infraestructura urbana, que en Cuernavaca sigue siendo un rompecabezas mal armado. Y, por supuesto, la falta de regulación efectiva, que permite que este tipo de incidentes se repitan con una frecuencia alarmante.

Un Espectáculo Digno de Burla

En un mundo donde las noticias serias dominan los titulares, este incidente en el circuito ALM nos recuerda que a veces la realidad supera a la ficción. Tres rutas de transporte público, un tramo estrecho de carretera y un puñado de conductores con más orgullo que sentido común convirtieron una tarde ordinaria en Cuernavaca en un espectáculo digno de memes –por su capacidad de hacernos reír (o llorar) ante la incompetencia humana-.

Mientras tanto, los habitantes siguen preguntándose: ¿cuándo aprenderemos? Y quizás, más importante aún, ¿cuándo dejaremos de grabar estos desastres en lugar de prevenirlos?

Mientras tanto, el circuito Adolfo López Mateos sigue siendo un recordatorio de que, en esta ciudad, el caos es una constante.

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