Humberto Mariles Cortés, fue un hombre que logró superar límites con su caballo Arete, ya que logró brincar más de dos metros en los Juegos Olímpicos de Londres, sin embargo, años más tarde de su glorioso triunfo, estuvo en dos ocasiones en prisión, primero en Lecumberri en Ciudad de México, y luego en una cárcel en París, Francia.
Fue en Londres 1948 cuando Humberto Mariles se convirtió en el primer mexicano en ganar una medalla olímpica, tanto en individual como en equipos. Pero sus méritos no terminaron ahí, también fue el primer deportista en ganar tres medallas en una sola edición, dos de oro, una en Salto Individual de la Copa de las Naciones de equitación, otra en categoría de Salto por Equipo a lado de Rubén Uriza y Alberto Valdéz, y una de bronce en la Prueba de Tres Días.
Mariles y su caballo Arete estuvieron juntos en casi todas sus competencias, el caballo era tuerto, pero eso no le impidió que su jinete pudiera alcanzar la gloria. Luego de sus medallas históricas en los Juegos Olímpicos de Londres 1948, regresó a los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, pero ya no pudo subir al podio otra vez.
Después de aquellos años de gloria, en 1964, Mariles asesinó a un hombre durante una pelea, por lo que pasó algunos años en Lecumberri. Más tarde, en 1972, el deportista viajó a París para comprar unos caballos, pero en un restaurante, en el cual estaba reunido con dos personas fue detenido por tráfico de drogas. Ahí estuvo preso sus últimos años de vida, en una celda de París, en la cual fue envenenado. Hasta el momento su muerte continúa siendo un misterio.
