Los gobiernos y los mandatarios, están sujetos a ser cuestionados por los ciudadanos porque son los mandantes, sobre todo, por el rumbo que se le da al país, a ese derecho, los intolerantes lo confunden con intolerancia.
A inicios del siglo XIX, Marx y Engels promovieron la lucha de clases y surge el término “socialismo”, para instaurar un sistema político, y surgen las cuatro transformaciones internacionales socialistas, “la Cuarta” y última es de Trotsky. Quiérase o no, los partidos socialistas, comunistas, populistas o de izquierda, son los herederos de esas cuatro transformaciones, y no hay de donde más, y de ahí toma el nombre la Cuarta Transformación de Obrador; otra versión dice que viene de los tres presidentes socialistas; Calles, Cárdenas y Echeverría, pero no de las tres revoluciones armadas.
Los partidos políticos que llevaron al poder a Obrador, pertenecen al Foro de Sao Paulo, y Obrador va poniendo en práctica de manera ostensible los acuerdos pactados y firmados con ese grupo para llevar a México al socialismo, y va implantando paso a paso las mismas políticas de Chávez en Venezuela y Evo en Bolivia; controlando a los tres poderes, nuevas leyes que atentan contra la propiedad y a la iniciativa privada; alza y nuevos impuestos. Y esa tendencia se refrenda, al honrar a la clandestina y violenta “Liga Comunista 23 de Septiembre”; al nombrar en Derechos Humados a Rosario Piedra Ibarra, esposa y hermana de dos miembros de esa liga; al dar honores a Valentín Campa y Demetrio Vallejo fundadores y miembros de partidos comunistas y socialistas, y ordenar que sus restos fueran colocados en la “Rotonda de los hombres ilustres”, y para colofón, Trump recién declaró en un discurso, que Obrador es un presidente de tendencia socialista.
No se puede decir que la tan cacareada “democracia” con la que ganó Obrador, sea en realidad una democracia, hasta el más inocente lo entiende, la compra de votos más grande de la historia con becas y apoyos a 33 millones de mexicanos -y los que se sumen con la desaparición de empleos- a dos mil pesos mensuales en promedio, que asciende a 66 mil millones de pesos al mes, todo en pagos para adquirir y conservar el poder, es lo menos democrático que puede haber; cantidades que salen del recorte en áreas prioritarias; del aumento y nuevos impuestos en detrimento de la generación de empleos, motivo principal de la delincuencia. Las instituciones republicanas que Obrador va desapareciendo, no eran perfectas, pero daban estabilidad. Margaret Thatcher, dijo que, “El socialismo fracasa cuando se acaba el dinero de los que lo producen” y lleva al país al desastre. La doctora Hilda Molina amiga de Fidel Castro, miembro del Partido Comunista Cubano, ex diputada, “portadora de secretos del régimen comunista cubano” al que desertó, ya autoexiliada en Argentina declaró; “Que el socialismo del siglo XXI, o populismo, como se quiera llamar, tiene directrices de acuerdo al proyecto cubano a exportar a través del Foro de Sao Paulo; como cambiar la constitución a modo y perpetuarse en el poder; terminar con la separación de poderes; terminar con las instituciones republicanas, sembrar odio porque la división conviene para llegar al poder” ver video https://youtu.be/JAmgkhvfMhc, lo que para los incondicionales de Obrador puede que tampoco les diga nada. Los supuestos “errores y pifias” absurdas del presidente, tienen entretenidos y divididos a los mexicanos, son distractores en tanto consolida ese plan.
Hay una gran diferencia entre el socialismo desprendido de Obrador, que nada resuelve ni saca de la pobreza, sino que la mantiene cautiva, con el socialismo de los países nórdicos, que da calidad en los servicios públicos -y no billetes- que otorga calidad de vida y seguridad a la población, con índices de desigualdad muy bajos, educación pública gratuita y bilingüe, amplia cobertura sanitaria y servicios sociales de gran calidad, socialismo que los medios eluden definir como tal para evitar confusiones con el Latinoamericano que es un desastre. El presidente de Venezuela, Maduro, alaba públicamente a Obrador como “futuro líder del socialismo Latinoamericano”, y todavía habrá quienes niegan que lleve a México al socialismo.
Analistas aseguran que actualmente hay tres ejemplos de ciudadanos; por un lado los pensantes, objetivos y racionales que ven un peligro para México con un falso profeta y su populismo. Los segundos, son los honestos, trabajadores, hartos, cansados, y ahora desilusionados que vieron una esperanza en Obrador. Y los terceros son los beligerantes, los vengadores, los beneficiados de dádivas, los resentidos y los inocentes engañados, que sin entrar en motivos, ven de manera superficial un gobierno popular que por fin está haciendo justicia, son el sostén de la Cuarta Transformación.
La alianza de partidos para el 2021, y la revocación de mandato hasta el 2022, será ya muy tarde para revertir esa tendencia, para entonces el control absoluto del país estará en manos de una sola persona.
Es más fácil engañar que admitir haber sido engañado.
En una cosa estaremos de acuerdo; todos queríamos un cambio, pero para mejorar.
P. D. Hasta el otro sábado
carlos lavín figueroa
