CUERNAVACA, MORELOS.- A lo largo de 16 años de trabajo para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la técnico-radióloga Gabriela Román Palacios ha detectado que por miedo y pena las mujeres evitan realizarse un estudio de mastrografía.
De lunes a viernes, a partir de las 8:00 horas, Gabriela Román comienza su labor que consiste en realizar los estudios de mastografías a decenas de mujeres.
Ella domina todo tipo de mastógrafos desde los manuales hasta los digitales y portátiles. Asegura que la tecnología ha permitido reducir tiempos y obtener mejores imágenes.
Además, de dominar el mastógrafo también debe convencer a las mujeres de realizar el estudio, “porque muchas mujeres vienen con miedo, tienen muchos tabúes sobre el cáncer de mama. Hay mujeres que por pena no se dejan revisar, y cuando llegan al hospital vienen en condiciones graves, lo que reduce las posibilidades de salvarlas porque el cáncer ya se ha extendido a otras partes del cuerpo”.
Compartió que a veces se lleva más tiempo convenciendo a las mujeres en hacerse el estudio que en lo que se hace la prueba, la cual dura entre 10 y 15 minutos, desde que la paciente entra hasta que sale.
La mastografía consiste en tomar dos radiografías de cada mama; puede causar molestias, pero es tolerable, debido a que se comprimen los senos. La imagen que se obtiene es analizada de inmediato. En caso de detectar alguna anomalía que sugiera una lesión positiva a cáncer de inmediato se avisa al área de Medicina Familiar para que sea enviada con el médico oncólogo, quien confirmará si es cáncer y en qué etapa se encuentra, lo que determinará el tipo de tratamiento.
A todas las pacientes que llegan a realizarse su estudio de mastografía se les piden sus datos para mantener en contacto y dar seguimiento. Si el resultado no arroja ningún tipo de lesión se le citará para que año con año se siga practicando el estudio.
La especialista recordó que ha visto casos de mujeres en las que no es necesario hacer el estudio para determinar que padecen cáncer.
“He visto pacientes que vienen con sangrado de pecho, otras a quienes el seno está duro y se la textura exterior muestra lesiones, por eso insistimos a las mujeres a que no dejen pasar este tipo de estudios”, insistió
Destacó que todas las mujeres mayores de 40 años y menores de 69 deben realizarse el estudio, sin importar que tengan implantes.

"Hay mujeres que por pena no se dejan revisar, y cuando llegan al hospital vienen en condiciones graves, lo que reduce las posibilidades de salvarlas porque el cáncer ya se ha extendido a otras partes del cuerpo " Gabriela Román Palacios, técnica-radióloga.

 

Por: Marcela García
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