Ante un estadio lleno, universitarios y azulcremas ofrecen un pésimo Clásico Capitalino; las Águilas ya son penúltimas
México.- Decepcionó el Clásico Capitalino entre Pumas y América, después del empate sin goles en Ciudad Universitaria, correspondiente a la Jornada 7 del Torneo Clausura 2022.
El marcador defrauda y no deja satisfechos a los aficionados de ambos clubes, tanto que despidieron a sus jugadores entre abucheos, sobre todo al técnico Santiago Solari, que sigue ‘en la cuerda floja’ por los malos resultados en este certamen.
A las Águilas no le sirve de nada el punto obtenido en casa de uno de sus acérrimos rivales, porque se quedan con 5 puntos de 21 disponibles, por lo cual son penúltimas de la clasificación general, solo arriba de Santos Laguna (2), que hoy juega en el Azteca en contra del Cruz Azul.
Pumas, por su parte, sube al sexto puesto general, con 11 unidades. El equipo de Andrés Lillini ha ido caminando poco a poco para recuperar plazas de Liguilla, aunque ayer no jugó nada bien, y a eso se le suma que lleva 5 partidos en casa sin poderle ganar a los azulcremas.
El ambiente para el partido fue inmejorable: todas las localidades agotadas. Sin embargo, nada de eso fue coronado en el terreno de juego donde la lucha por evitar los errores fue constante.
Nadie cedió un palmo, la lucha solo se prolongó y de la técnica de los grandes jugadores, nada apareció. Aun así hubo algunas jugadas importantes y un par de polémicas que le dieron cierto sabor al partido. Una de ellas fue un disparo de Diego Valdés que aprovechó un descuido felino. Atrás estaba Alfredo Talavera que atajó el disparo.
Por Pumas, apareció Juan Dinenno, que además de un disparo sin fuerza, también fue derribado en el área en una jugada que parecía polémica, pero que el árbitro Fernando Guerrero no consideró falta.
Para colmo, Pumas sufrió dos bajas importantes en el parrido. Primero fue Jerónimo Rodríguez, por una lesión en la pierna izquierda, y luego la expulsión de Diogo de Oliveira, que se ganó la tarjeta roja en menos de cinco minutos. El espigado delantero se ganó una primera amonestación por una falta sobre Memo Ochoa y la segunda tarjeta se la mostró el árbitro después de que intentó una chilena y en vez de pegarle al balón golpeó a Santiago Naveda, que quedó en el césped.
Total aburrimiento. No jugaron a nada, y la presión sigue en la dirección técnica. Dan resultados ya, o se van.
Staff Diario de Morelos
