La saxofonista oaxaqueña y activista María Elena Ríos Ortiz alertó que los ataques con ácido representan una de las expresiones más extremas de violencia contra las mujeres y llamó a fortalecer la cultura de la denuncia para evitar que estos delitos permanezcan en silencio.
En entrevista para Diario de Morelos Informa, Ríos Ortiz consideró urgente visibilizar la agresión química como un fenómeno que deshumaniza, minimiza derechos y se alimenta de narrativas machistas presentes incluso en el entorno digital, donde la violencia simbólica se normaliza entre burlas y contenidos superficiales. “A mí me intentaron matar; no fue ningún accidente”, subrayó al recordar su caso.
Reconoció el trabajo legislativo del Congreso de Morelos que aprobó la “Ley Malena” para tipificar la violencia ácida como delito autónomo, con sanciones que pueden alcanzar 15 años de prisión cuando el agresor sea pareja sentimental. Destacó que la norma busca evitar revictimización y dota a las autoridades de herramientas jurídicas para investigar bajo la figura de feminicidio en grado de tentativa y no solo lesiones.
La activista acompañó en cabina a la diputada local Jazmín Solano López, quien aseguró que en Morelos “no habrá impunidad para quienes pretendan destruir la vida de una mujer”. Explicó que las reformas al Código Penal y a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia ya están vigentes tras su publicación en el Periódico Oficial Tierra y Libertad.
Como parte de los “16 días de activismo” por la eliminación de la violencia contra las mujeres, Ríos Ortiz visitó Cuernavaca para presentar la conferencia “Ley de Violencia Ácida, visibilizar para transformar” en el Congreso local. Recordó tres agresiones registradas en Morelos: el caso de Margarita Ceceña en Cuautla en 2022, la mujer quemada en Tetecala en 2025 y el ataque reciente en Tepalcingo donde dos mujeres, incluida una menor, fueron calcinadas dentro de un vehículo.
