A través de redes sociales, habitantes de Huitzilac convocaron a una reunión en el kiosco de Tres Marías para discutir la presencia de motociclistas que se reúnen cada fin de semana en la zona, lo que provoca accidentes y afecta la vialidad. Sin embargo, la reunión no se llevó a cabo, pues los organizadores no lograron ponerse de acuerdo y al final, nadie asistió
En la convocatoria, los vecinos manifestaron su inconformidad por la gran cantidad de motociclistas que llegan cada domingo desde distintos puntos del país, lo que, según señalaron, genera problemas de movilidad. Afirmaron que el tránsito en la zona, que normalmente debería fluir en menos de cinco minutos, llega a tardar hasta 40 minutos o más debido a que los motociclistas obstruyen la avenida principal y las calles aledañas. También señalaron que el transporte público ha reducido su presencia en el área ante la dificultad para circular y que han ocurrido conflictos entre motociclistas y automovilistas, incluyendo agresiones físicas.
La reunión se programó para el domingo 16 de febrero a las 10:00 horas. Sin embargo, Diario de Morelos acudió al lugar y confirmó que no se realizó. Por otro lado,en entrevistas con comerciantes y motociclistas, varios coincidieron en que cualquier restricción podría afectar la economía local y el turismo en la zona.
María Isabel, comerciante con más de 25 años de experiencia en la venta de alimentos y bebidas en Tres Marías, destacó que la influencia de motociclistas representa una fuente importante de ingresos para los negocios locales. Señaló que cada establecimiento emplea, en promedio, a 15 personas y que los visitantes llegan de estados como Guanajuato, Jalisco y la Ciudad de México en busca de accesorios y esparcimiento. “Es una forma de atraer turismo y generar empleo”, comentó. Por su parte, Mónica, otra comerciante de la zona, afirmó que nunca ha tenido problemas con los motociclistas y que siempre es un gusto recibirlos.
Algunos motociclistas también defendieron su presencia en Tres Marías. Giovanny, quien viaja cada fin de semana desde la Ciudad de México, afirmó que su intención es únicamente convivir con sus amigos. “Desayunamos, pasamos un rato agradable y regresamos a la ciudad. Es un ambiente sano”, aseguró.
César, otro visitante de la capital del país, indicó que acude cada 15 días con su familia y que en promedio gastan entre 2 mil y 3 mil pesos en alimentos y bebidas. Sin embargo, lamentó que algunos motociclistas provoquen disturbios, ya que afecta la percepción general. “Por unos paganos todos. Muchos ven esto como una salida familiar, pero otros vienen a causar problemas y eso nos perjudica a todos”, señaló.
María Isabel reconoció que en las últimas semanas han ocurrido accidentes, peleas y disturbios, pero pareció que es necesario mejorar la organización en la zona. “Los comerciantes debemos acomodarnos mejor, y las autoridades deben hacer algo más que solo rondines. A veces, ellos mismos generan tráfico”. dijo.
