Después de tres generaciones y más de nueve décadas de servicio a la comunidad, la papelería Alfa, ubicada en el segundo piso del Pasaje Tajonar, en el centro de Cuernavaca, cerrará definitivamente sus puertas este 31 de enero, marcando el final de una historia ligada a la educación y a la vida cotidiana de la ciudad.
Doña Mercedes Aguirre Caballero, heredera de este legado familiar, explica que la decisión fue dolorosa pero inevitable. La disminución sostenida de las ventas, la competencia desleal con tiendas de origen chino, el avance del comercio informal y los cambios en los hábitos de consumo provocados por el internet han vuelto inviable la continuidad de un negocio que durante décadas atendió a estudiantes, maestros y familias.
“Las ventas han baja do muchísimo y los gastos siguen siendo los mismos: renta, luz, seguros. Además, ya no se venden las láminas, las biografías y los mapas que antes eran nuestro fuerte; ahora todo se busca en línea”, señala, al describir un panorama que ha afectado a muchas papelerías tradicionales.
La comerciante también advierte que el comercio informal ha tenido un impacto directo en el sector, al ofrecer productos más baratos, aunque de menor calidad, lo que ha modificado las decisiones de compra de las familias, especialmente aquellas con varios hijos en edad escolar. En sus últimos días, la papelería Alfa remata su mercancía como un acto de despedida. Mercedes descarta traspasar el negocio y confiesa que cerrar representa un proceso profundamente emocional.
“Después de tantos años aquí, sería como regalar un hijo. Este lugar está lleno de esfuerzo, de risas y de lágrimas. Con mi mamá siempre nos gustó atender y motivar a los chicos para que estudiaran y se prepararan”, recuerda.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades para atender la problemática del comercio informal y la competencia desleal, al señalar que el comercio establecido no solo genera empleo, sino que también sostiene, a través de impuestos, diversos programas sociales.
“No solo son papelerías; también restaurantes, tiendas de ropa y muchos otros negocios están desapareciendo”, advirtió.
