Desarrollo del conflicto
La decisión de llevar a cabo estos ataques surge como respuesta a los ataques sin precedentes de los hutíes contra buques mercantes, amenazando la seguridad de personal militar estadounidense, marinos civiles y socios internacionales. El presidente Biden ha subrayado que más de 50 países se han visto afectados en 27 ataques hasta el momento, con tripulaciones de más de 20 países amenazadas o tomadas como rehenes en actos de piratería. Más de dos mil barcos se han desviado para evitar el paso por el mar Rojo, afectando el comercio y la libertad de navegación.
Los ataques focalizaron radares, sistemas de protección antiaérea, drones y misiles balísticos y de crucero. Según el secretario de Defensa de EE UU, Lloyd Austin, la operación busca impedir la capacidad de los hutíes para poner en peligro a los marinos y amenazar el comercio global. Este enfoque milimétrico pretende enviar un mensaje disuasorio claro de que Estados Unidos y sus aliados no tolerarán atentados contra sus fuerzas ni permitirán amenazas a la libertad de navegación.
Contexto diplomático y advertencias previas
Previamente, un grupo de países liderado por Estados Unidos había advertido a los hutíes sobre represalias graves si continuaban con sus ataques. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución exigiendo el cese inmediato del hostigamiento en el mar Rojo. Las incursiones actuales marcan una nueva fase en el conflicto, ampliándolo más allá de Gaza, a pesar de los esfuerzos diplomáticos del secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, para evitar una escalada.
Posibles represalias
Aunque la Casa Blanca no ha detectado movimientos inmediatos de represalia por parte de los hutíes, estos han prometido responder al ataque occidental. Expertos del Pentágono sugieren que la capacidad de los rebeldes hutíes para lanzar ataques ha recibido un golpe significativo. Sin embargo, se mantiene la precaución ante posibles respuestas. La coalición liderada por Estados Unidos enfatiza que la acción se llevó a cabo de acuerdo con el derecho a la defensa propia, conforme a la Carta de la ONU.
Preocupaciones internacionales
Aunque algunos países expresan inquietud por la escalada de los acontecimientos, la coalición sostiene que la acción se realizó en conformidad con el derecho internacional. Arabia Saudí ha llamado a la contención para evitar una escalada, mientras la región observa con atención el desarrollo de esta nueva fase en el conflicto de Oriente Próximo.