Albuquerque, Nuevo México. Las autoridades estadounidenses han asestado un duro golpe al narcotráfico con el anuncio del mayor decomiso de fentanilo registrado en la historia del país. La Fiscal General de Estados Unidos, Pam Bondi, reveló el martes 6 de mayo de 2025, la incautación de 11.5 kilogramos de este potente opioide, lo que incluye la asombrosa cifra de tres millones de pastillas.
Este operativo, que implicó más de 55 mil horas de investigación policial, se llevó a cabo en diversas zonas de Estados Unidos designadas para la distribución de la droga, como Albuquerque (Nuevo México), Phoenix (Arizona) y Utah. Solo en la región de Albuquerque, las autoridades confiscaron más de 2.7 millones de pastillas de fentanilo y 11.5 kilogramos de fentanilo en polvo concentrado.
El fentanilo incautado representa una amenaza letal. Las autoridades alertaron que la cantidad confiscada es suficiente para acabar con la vida de miles de ciudadanos estadounidenses, subrayando la crisis de salud pública que enfrentan, especialmente entre los jóvenes, debido al consumo de drogas.
Como parte de esta operación, se logró la detención de al menos 16 presuntos miembros del Cártel de Sinaloa, calificada por la fiscal Bondi como "una de las organizaciones de tráfico de drogas y terrorismo extranjero más grandes y peligrosas de nuestro país". Los detenidos se encontraban de manera ilegal en suelo estadounidense.
La fiscal Bondi confirmó que el cabecilla de esta facción fue identificado como Alberto Salazar Amaya, quien residía ilegalmente en Salem, Oregón.
Además del fentanilo, durante el operativo se decomisaron importantes cantidades de otras sustancias y bienes ilícitos, incluyendo cinco millones de dólares en efectivo, 35 kilogramos de metanfetamina, 7.5 kilogramos de cocaína y 4.5 kilogramos de heroína. También se incautaron 49 rifles y pistolas, incluyendo las denominadas "armas fantasma".
Los acusados y detenidos enfrentan ahora cargos federales que abarcan conspiración y distribución de fentanilo, delitos relacionados con armas de fuego y violaciones a las leyes de inmigración.
Este decomiso histórico ha sido calificado por la fiscal Bondi como "la victoria más significativa" contra el narcotráfico hasta el momento en la administración Trump, representando un golpe contundente al Cártel de Sinaloa.
