La cantidad de información que recibimos todos los días, nos hace perder el sentido de lo que importa en la vida. Es necesario hacer un alto y reflexionar sobre lo caminado y lo que nos falta por andar. Las noticias son une avalancha que puede hacer perder la ruta y las metas que nos habíamos trazado.
La cuestión política nos atrapa y nos mantiene en una suerte de enajenación permanente. El Homo Videns de Sartori no deja de tener vigencia ante la pérdida de rating de la televisión, pues las pantallas de los teléfonos, computadoras y tabletas cumplen el mismo propósito. Estamos atrapados por las pantallas; como dice Peter Sloterdijk ,el filósofo alemán contemporáneo, al hacer coincidir las pandemias que enfrentamos: ”la casi perfecta sincronicidad de la pandemia microbiana con la informativa”.
La sociedad mexicana parece estar dividida entre la casa gris y la blanca; entre lo que se dijo en las mañaneras y las refutaciones. En una vorágine informativa que nos impide tener claridad de lo que sucede en nuestro entorno. Pero la realidad nos golpea también en forma casi imperceptible.
INEGI puntualmente nos da claves para entender nuestro presente. Para descifrar nuestro incierto futuro como diciéndonos ¡Aguas! ¿No ves a dónde vas?. En sus elocuentes gráficas nos hacer ver que en el tercer trimestre del 2006, entre la población en Morelos de 15 años y más , 76 819 personas percibían hasta un salario mínimo. En el cuarto trimestre del año pasado había 151,558 personas que percibían menos de un salario mínimo; casi el doble. Evidentemente el incremento al salario mínimo fue un breve respiro que se llevó la inflación y la pandemia. Lástima.
En el tercer trimestre de 2006 había 136,780 personas que percibían entre 1 y 2 salarios mínimos. Para el tercer semestre del 2021 eran 245,202.
¿Cómo sobrevivir con $170 o poco mas de $300 al día? La familia, sería la respuesta. Inegi muestra que para el decil X, el Ingreso promedio trimestral por hogar en 2020 fue de $9,314. y el del siguiente decil $15,379 (Un decil se utiliza para definir sectores socioeconómicos según ingreso per cápita familiar. Permite diferenciar a la población por nivel de ingreso según integrantes de la familia.)
Hasta aquí es entendible. Toda la familia coopera a la causa. Sin embargo, es terrible observar que sólo 5,375 personas entre toda la población del estado reciben más de cinco salarios mínimos. O sea, el 0.1 % del millón y medio de personas en edad de trabajar. Lo grave es que en el tercer trimestre del 2006, 44 375 personas recibían más de cinco salarios mínimos; casi diez veces más. ¿perdimos el rumbo? ¿Una clase media disminuida? ¿Pobres más pobres?. Si.
Los pájaros nacidos en la jaula creen que volar es una enfermedad., dice Alejandro Jodorowsky, en la Jornada. ¿Será por eso que no nos damos cuenta?
En el último párrafo del espléndido libro de Thomas Piketty, El Capital en el Siglo XXI, dónde demuestra la importancia que tiene seguir el flujo del dinero y explica la desigualdad del ingreso y la concentración concluye: “...me parece que los investigadores en ciencias sociales de todas las disciplinas, los periodistas y los comentaristas de cualquier medio, los militantes sindicales y políticos de todas las tendencias, pero principalmente todos los ciudadanos, deberían interesarse seriamente por el dinero, su comportamiento, los hechos y las evoluciones que lo rodean. Quienes tienen mucho nunca se olvidan de luchar por sus intereses. Negarse a usar cifras rara vez favorece a los más pobres”.
Los medios morelenses le dan seguimiento puntual a los conflictos que se entablan en las cúpulas del poder. En el congreso de Morelos, la pugna entre las fuerzas que se han agrupado en dos grandes frentes, se han olvidado de lo que verdaderamente es relevante para el Estado. Han puesto toda su energía en defender, no se sabe qué causas, pero no las que deben importar en esta época de crisis de salud, de inseguridad y sobre todo del deterioro de la economía en todas las clases sociales, (claro, menos en una), como lo muestra el INEGI.
El primer verdadero debate que se debería estar dando en la cámara de diputados, y entre los poderes, es el de cómo resolver la pobreza de miles de familias morelenses que hoy por hoy no tienen ni siquiera para la canasta básica. Así de simple.
Por: Ariel Homero López Rivera
