El 2 de octubre marco a la comunidad estudiantil y a todo el país, cuando decenas de estudiantes fueron asesinados por manifestarse en contra del poder familiar, contra el poder escolar, contra el poder del PRI, contra el poder militar y contra todos los poderes que lastimaban, lesionaban y oprimían a la sociedad mexicana. Una lucha que, según el historiador Carlos Illades, fue el acto fundacional del México contemporáneo.

Desde aquel suceso trágico se conmemora con marchas y diversas actividades a aquellos estudiantes que murieron defendiendo un ideal.

Sin embargo cada año nos encontramos con acciones que manchan aquel recuerdo, este año no fue la ocasión, cuando un grupo de encapuchados - supuestos anarquistas - utilizaron la marcha masiva que se llevaba a cabo en la Ciudad de México, para hacer actos de vandalismo, saqueo y destrucción.

Inlcuso intimidaron a periodistas que intentaban documentar los hechos.

Estos sujetos realizaron pintas, rompieron los cristales de algunos negocios y cometieron saqueo en algunos locales comerciales.

Los encapuchados vandalizaron una tienda Aldo Conti, sin importar que los manifestantes les recriminaban sus acciones.

Algunas personas les pidieron parar, pues alteraban el sentido de la marcha, es decir, conmemorar a los caídos de la matanza estudiantil del 68.

A lo lejos se escuchaban los gritos de la protesta y un cantico que repite "NO VIOLENCIA"

Algunos contingentes de estudiantes que marchaban hacia el Zócalo desviaron su trayectoria para evitar cualquier clase de provocación.

Los alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México evitaron todo contacto con este grupo de más de 100 personas.

Las personas con el rostro cubierto también destrozaron cámaras de seguridad ubicadas en establecimientos particulares.

Otro grupo de personas también prendió fuego a una figura alusiva al expresidente Gustavo Díaz Ordaz, quien ordenó la matanza de los estudiantes hace cinco décadas.