La expropiación petrolera en México fue un acto de nacionalización acerca de la industria petrolera, llevado a cabo durante 1938, como resultado de ejecución de la Ley de Expropiación de 1936 y del Artículo 27 de la Constitución Mexicana a las compañías que explotaban el recurso, mediante el decreto anunciado el 18 de marzo de 1938, por el entonces presidente, Lázaro Cárdenas del Río.
Días después del decreto, el 23 de marzo, espontáneamente, se reunieron 100 mil personas de todas las clases sociales en una manifestación de respaldo a la expropiación petrolera.
Integrantes de sectores como la Iglesia Católica y algunos empresarios conservadores, los cuales normalmente opinaban lo contrario del Gobierno, en esa ocasión respaldaron al presidente.
Para muchos, la expropiación significó un sacudimiento final del imperialismo, el cual durante mucho tiempo había “sangrado” a México e impedía confiar en su fuerza y capacidad.
1935
Es creado un sindicato en pro de los derechos de los trabajadores (STPRM).
1937
El 28 de mayo, estalla una huelga que paraliza la industria petrolera. Los trabajadores piden mejor sueldo y menos horas de trabajo.
1937
El 9 de junio, los huelguistas reanudan labores, a solicitud del presidente Lázaro Cárdenas, quien se compromete a resolver el conflicto.
1937
El 18 de diciembre, falla a favor del sindicato petrolero; enseguida, las compañías petroleras presentan un amparo, el cual no procede.
En Cuernavaca fue firmado el decreto de expropiación
En lo que ahora es el internado de Palmira, en Cuernavaca, hay una casa en ruinas que perteneció al ex presidente Lázaro Cárdenas; ahí vivió con su segunda esposa, la señora Amalia Solórzano.
Aún hay un quiosco, dañado por clima, que servía al general como biblioteca particular y una gran alberca. En esa casa fue firmado el decreto de expropiación petrolera.
Ddm Staff
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