La oficina en México del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) dio a conocer que, según cifras oficiales, en México existe una tendencia al alza de homicidios en contra de niños, niñas y adolescentes, pues en tan sólo siete años han ocurrido 10 mil 547 asesinatos en contra de este sector de la población.

Lo que se sabe es, desde el 2012 hasta 2017, hay un promedio anual de mil 200 niños, niñas y adolescentes asesinados, esto se traduce a un promedio de 34 niños, niñas y adolescentes muriendo cada día por violencia”, explicó Pressia Arifin-Cabo, representante adjunta de UNICEF en México.

Según el reporte de la UNICEF, 76% de las víctimas fueron niños y adolescentes, el otro 24% fueron niñas y mujeres.

El grupo más vulnerable es el de jóvenes que oscilan entre los 12 y los 17 años.

Según la UNICEF, de continuar con esta tendencia, para el año 2024 habrán 26 mil 824 homicidios.

En feminicidios, la UNICEF reconoce que ha habido un aumento pues en el 2015 hubo 50 casos y en el 2018 hubo 86 casos.

Las entidades con mayor homicidio fueron: Chihuahua, Tamaulipas y Coahuila.

VIOLENCIA EN CIFRAS

1 de cada 2 niños ha sufrido golpes, patadas y puñetazos en su escuela.

8 de cada 10 agresiones que sufren los niños y jóvenes que tienen entre 10 y 17 años, son en la escuela y en la vía pública.

6 de cada 10 mujeres entre los 15 y 17 años han sufrido al menos, un incidente de violencia ya sea emocional, física, sexual o económica.

La representante de la UNICEF en México dijo que, a pesar de estas cifras, el problema puede ser mayor, porque existe una cifra negra de la violencia contra menores de edad.

La mayoría de los niños, niñas y adolescentes que están victimizados no se atreven a reportar, es por eso las cifras que hemos citado, son las cifras oficiales, pero seguramente hay mucho más, hay muchos más porque no todos los casos están reportados”, detalló Pressia Arifin-Cabo, representante adjunta de UNICEF en México.

El hogar ocupa el tercer lugar en donde los niños están expuestos a la violencia, ya que antes de los 14 años, los niños y niñas han experimentado algún método violento de disciplina.

Según el informe de la UNICEF 4 de cada 10 madres y 2 de cada 10 padres les han pegado a sus hijos, cuando estaban enojados.