La mañana de 1985 que fue detenido Daniel Arizmendi López en la años más tarde llamada Base Zapata, en la colonia Tlaltenango, sede de la Policía Judicial, era un joven de 27 años, un delincuente de poca monta dedicado a robar automóviles. Le echó el guante el agente Guillermo Serafín, quien casualmente estaba acompañado por el civil Jesús Rivas. A Serafín, que tenía olfato de buen policía, se le hizo sospechoso aquel joven que se disponía a irse en un Topaz negro. El vehículo resultó robado, de modo que sin más y trámite lo capturó. Pero no fue trasladado a la Penitenciaría Estatal, entonces ubicada en la avenida Atlacomulco. Simplemente lo soltaron, ¿por orden de quién? Mario Escalera Turrent era el director de la Policía Judicial y Fernando Román Lugo el procurador de justicia. Daniel Arizmendi no era todavía el famoso secuestrador apodado “El Mochaorejas”.
Hoy, acusado de secuestrar al menos a 200 personas, incluidos siete empresarios españoles, continuará en prisión pese a que por estos días la jueza Raquel Ivette Duarte Cedillo lo absolvió del delito de privación ilegal de la libertad en modalidad de secuestro, considerando que “no eran suficientes” las pruebas presentadas por la Procuraduría Federal de la República. Por fortuna Arizmendi no saldrá de prisión, pues se halla cumpliendo condena por delitos de delincuencia organizada...
Del archivo del columnista es este comentario: Para colmo del estigma injusto de nuestra entidad, el plagiador que disfrutaba cortando órganos auditivos es oriundo de Miacatlán, y formó parte de la banda de otro “ilustre paisano”, el desaparecido Benito Vivas Urzúa, “La Víbora”, nacido en la comunidad rural de Tlayca. En la misma época, otro vecino “distinguido” de la Ciudad de la Eterna Primavera fue el secuestrador Daniel Arizmendi López, “El Mochaorejas”. Tenía una casa de fin de semana en el fraccionamiento residencial Bello Horizonte donde, cateada por policías estatales y federales, hallaron un montón de dinero y dólares “como del tamaño de un Volkswagen”, dijo un policía.
Detenido por agentes judiciales del Estado de México el 17 de agosto de 1998, Arizmendi fue recluido en el penal de máxima seguridad de Almoloya…
La ficha de Daniel Arizmendi López en Wikpedia lo describe así: “un secuestrador y asesino en serie mexicano actualmente preso que se volvió famoso a finales de los años noventa por los numerosos y violentos secuestros realizados por su banda a personas de elevada posición socioeconómica. Es conocido como ‘El mochaorejas’ porque tenía la costumbre de mutilar las orejas de sus víctimas para presionar a sus familias a pagar grandes cantidades de dinero. Arizmendi López fue aprehendido en agosto de 1998 por elementos de la Policía judicial del Estado de México”…
Publicada el 20 de agosto de 1998 en el periódico “La Jornada”, esta nota refiere la manera como fue detenido “El Mochaorejas”: Sobre la operación policiaca que dio con la captura del peligroso secuestrador, se confirmó que fueron las intercepciones telefónicas las que ofrecieron pistas concretas para la ubicación del jefe de la banda de secuestradores, quienes mantuvieron durante varios años su centro de operaciones en Cuernavaca. Luego de la captura de su hermano Aurelio –en una balacera ocurrida el 30 de junio pasado–, Daniel hizo dos llamadas a la propia PGR advirtiendo que jamás se entregaría y pidiendo la liberación de otros de sus familiares, detenidos en Cuernavaca entre 22 y 23 de mayo de este año. Además, se le pudo rastrear a través de la identificación de dos teléfonos celulares que venía ocupando para dar “diversas instrucciones” en los actos delictivos que siguió cometiendo, a pesar de la persecución que se desató sobre él… (Me leen el lunes).
Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.
