La temporada de lluvias provoca el descenso del turismo de bodas hasta en más del 60 por cierto, señaló la tesorera de la Asociación de Hoteles del Estado de Morelos (AHEM), Elena Pineda Gómez.
La representante señaló que el turismo social y de bodas se ha convertido en el segmento más importante de la industria turística, en especial para hoteles y jardines.
Como toda actividad, tiene picos altos y bajos a lo largo del año y, mientras la mejor temporada ocurre entre octubre y diciembre; la temporada más baja es justo la que corresponde al verano, de julio a septiembre.
Elena Pineda indicó que este comportamiento es entendible, porque la mayoría de los espacios que Morelos tiene para el turismo de bodas, son al aire libre, entonces, la gente, principalmente de la Ciudad de México, que se casa en esta temporada, busca lugares cerrados.
Estima que la disminución de la actividad asociada al segmento es de 60% o más, y sólo la salva los eventos esporádicos en los que los novios aprovechan la temporada para conseguir un precio menor en los paquetes para bodas.
“En esta temporada, si llega a haber bodas, es porque damos costos más bajos y siempre hay quienes los aprovechan”, explicó.
La integrante de la Asociación de Hoteles agregó que, debido al comportamiento de este segmento, aunque el verano es una de las principales temporadas de vacaciones, las expectativas de ocupación de cuartos no son altas.
Recordó que la mayoría de los paseantes en este periodo buscan agua, y prefieren los destinos de playa, antes que los de ciudad.
Por lo que indicó que la ocupación promedio en hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas, podría ser de hasta 45%, contra la ocupación promedio de 60 y 70% por ciento de la temporada de Semana Santa y de diciembre.
ANTONIETA SÁNCHEZ / antonieta.sanchez@diariodemorelos.com
