Pese a la pandemia de covid-19, la tasa de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera alcanzó en mayo de 2021 su nivel más alto desde que comenzó a medirse hace 63 años. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el mes pasado, la barra de 419 partes por millón (ppm), unidad utilizada para medir la polución del aire, fue superada.

Las mediciones son realizadas desde 1958 por el observatorio de Mauna Loa en Hawai, ubicado en lo alto de un volcán. Cada año, mayo es el mes que registra una mayor tasa de CO2. La de mayo de 2020 fue de 417 ppm. "En los datos no se encontró ninguna señal discernible de la disrrupción causada en la economía mundial por la pandemia de coronavirus", dijo la NOAA.

Por otro lado, otras pruebas científicas indican que esta tasa no se alcanzaba desde hacía millones de años.

La carga atmosférica de CO2 es ahora comparable a la que de había hace entre 4.1 y 4.5 millones de años. En esos tiempos la tasa era cercana o superior a 400 ppm, según el informe de la NOAA.

En aquel entonces el nivel de los mares era una veintena de metros más alto y la región del Ártico estaba ocupada por grandes bosques, según los estudios.

"Cada año agregamos 40,000 millones de toneladas métricas de polución de CO2 en la atmósfera", dijo Pieter Tans, científico de la NOAA.

"Si queremos evitar un catastrófico cambio climático, la prioridad más alta debe ser reducir a cero la polución con CO2 lo antes posible", añadió.

El dióxido de carbono es generado por la combustión de energías fósiles utilizadas en transporte o electricidad pero también por otras prácticas, como la fabricación de cemento o la deforestación, entre otras. Ese gas retiene el calor en la atmósfera y en consecuencia contribuye al recalentamiento del planeta. Persiste en los océanos y la atmósfera durante miles de años.

"La solución está ante nuestros ojos. La energía solar y la eólica ya son más baratas que los combustibles fósiles y funcionan a las escalas necesarias. Si tomamos medidas reales pronto, aún podríamos evitar un cambio climático catastrófico", finalizó el especialista Pieter Tans.