El obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, lamentó que alrededor de cien familias han sido sorprendidas por dos mujeres que ofrecen una preparación exprés para los sacramentos de la Primera Comunión y la Confirmación.
Ayer, durante su mensaje dominical, Monseñor Ramón Castro lamentó la situación y aseguró que se detectó luego de que algunos padres acudieran a celebrar la Primera Comunión de sus hijos, en Catedral, pero los documentos que presentaron no tenían validez.
“Es una situación lamentable e inédita que está sucediendo en Morelos. La señora Ana María Labias Segura y su hija, María de los Ángeles Labias, están ofreciendo formación catequética, ustedes saben que la iglesia católica toma muy en serio la formación y se cuenta con un catecismo propio para la Diócesis de Cuernavaca, el cual es escolarizado, desde preescolar hasta secundaria, los menores pueden acudir a la formación, sobre todo, dos años para la Primera Comunión y dos para la Confirmación”, explicó.
El obispo destacó que desde que se establecieron los dos años de preparación para cada sacramento muchas familias lo han rechazado con el argumento que es mucho tiempo, “pero nos hemos dado cuenta de que se necesita una mayor formación para la difícil época que estamos viviendo, ante una crisis antropológica de este tamaño necesitamos una formación más profunda”.
Ante esta situación, las dos mujeres se aprovecharon del disgusto de algunas familias y han prometido que en dos meses preparan a sus hijos para la Primera Comunión y la Confirmación; cobran mil 300 pesos más 500 pesos por documentos, casi dos mil pesos. “Esto es corrupción, es un robo, porque no se cobra por el catecismo, solo por la documentación que tiene un costo de 200 pesos”, afirmó Ramón Castro.
Señaló que se han descubierto al menos, 100 casos, situación que es lamentable ya que los documentos que ellas entregan no son válidos.
“No se dejen engañar, en la misa anterior tuvimos un problema fuerte, vinieron cinco personas a confirmarse, pero los documentos no eran válidos, porque falsifican las firmas, esta situación provocó el enojo de los familiares, llamando a la iglesia corrupta. No se dejen sorprender, estas personas no están haciendo las formas correctas”, llamó Monseñor Castro.
