Cuando alguien busca vender su auto, una recomendación que se escucha a menudo es “consultar el Libro Azul”. Sin embargo, existe mucha desinformación alrededor del famoso libro, y vale la pena aclarar algunas cuestiones importantes para la siguiente ocasión que queramos acudir a él para alguna consulta.

 

Lo primero que debemos tener claro es que el Libro Azul, conocido por su nombre oficial como Guía EBC, es tan sólo eso, una guía de precios de autos usados. Para nada debemos tomarlo como credo ni verdad absoluta, pues la única verdad es que los autos son todos distintos, sin importar si son de la misma marca, modelo o versión e incluso con el mismo kilometraje.

 

La Guía EBC es un pequeño libro de consulta que intenta reflejar el promedio del valor de los autos usados según el mercado en nuestro país. Incluye todas las marcas, modelos y versiones que se venden en el mercado mexicano, pero no incluye autos legalizados o que no se vendieron originalmente en nuestro país.

 

El Libro Azul únicamente se encuentra en versión física y no debe ser confundido con las variantes en línea, pues no son oficiales y, por lo tanto, muchas cifras tienden a ser distintas. Para sumar a la confusión, los precios del Libro Azul típicamente consideran las ventas entre particulares, así que si nuestra meta es venderle a un negocio, como agencias, lotes o empresas de compra inmediata, los precios seguramente variarán, pues no toman en cuenta la utilidad de la empresa o factores como la situación real del mercado.

 

Otra confusión al consultar el Libro Azul es que sólo ajusta precios de acuerdo a kilometraje ofreciendo una tabla para tal fin, sin embargo, no ofrece manera de calcular depreciación. Además, vale la pena considerar que los precios mostrados son para autos en buenas condiciones, pero no en excelentes -que son pocos- o en condiciones regulares -que son la mayoría. A menos que hayamos cuidado sumamente bien a nuestro auto, probablemente debamos restar una porción por encontrarse en condiciones menores a las “buenas”.

 

No debemos olvidar que la guía advierte que el estado del auto es un factor esencial para su avalúo, la cual es una de las principales razones para no tomar las cifras del afamado librito como regla, sino más bien como una sugerencia. Deberemos entonces determinar el estado mecánico y físico de nuestro auto y ya sea restar el monto que se invertiría en reparaciones o hacerlas nosotros mismos para ofrecer un precio de compra justo y real.

 

Una manera de consultar el precio real de nuestro auto de acuerdo a la situación actual del mercado es consultando el sitio web de VendeTuAuto.com o llamando a su 01 800 022 AUTO. Esta empresa, por su modelo de negocio, tiene conocimiento del valor real de cada auto gracias a que los venden a una extensa red de profesionales de la compra y venta de autos a manera de subasta. Al obtener el mayor precio posible por cada auto, ellos saben su situación real de mercado y ajustan su cotización inicial de acuerdo a ella. De esta forma podemos saber realmente cuánto está dispuesta a pagar la gente por nuestro auto.


Últimas Noticias