Puyazo: ¡Estamos desvencijados, pero..! La desgracia se nos vino encima, como consecuencia de la indefensión en que nos mantienen los criminales en toda la Entidad, lo mismo por las cucarachas del crimen desorganizado, que por las que se hacen pasar como parte del organizado y desde luego, las células de quienes de verdad forman parte de los grupos llamados cárteles, que no sólo lo son los de las drogas, sino los que se dedican a la extorción, los levantones, los secuestros, el tráfico de órganos, de personas y otras cuestiones criminales, sin olvidar los comandos armados y los embates del asalto callejero contra peatones, comercios, empresas, oficinas, domicilios y hasta en propias instituciones e instalaciones de gobierno… Lo creciente del maremoto criminal prendió focos rojos cuando los de las autoridades se dieron cuenta que tan sólo en el comparativo del 2018 con 500 asesinados, en los dos primeros meses del 2019 llegaron a más de 260 homicidios, por lo cual es necesario y urgente ante la incapacidad de los cuerpos de vigilancia locales y los de la procuración de Justicia, lanzar el SOS desesperado de las voces gubernamentales, para pedir el auxilio y los apoyos necesarios del Gobierno Federal, con sus fuerzas policiacas y militares del ejército y la Marina… En efecto, los del Gobierno reaccionaron ante los focos amarillos y rojos encendidos por distintos lares morelenses, donde los criminales se enseñorean y matan, pretendiendo convertir en Tierra de nadie al Territorio morelense… Salvo algunas voces aisladas de algunos grupos sociales, comunicadores, gente de la Iniciativa Privada y uno que otro dirigente, para algunos esos crimines casi siempre eran casos aislados, muy lejos en la realidad de serlo, pues la tormenta sangrienta anunciaba la barbarie por los asesinados cotidianamente… Las preocupaciones de campesinos, obreros y gente del pueblo, entre civiles, pequeños comerciantes, estudiantes, profesionistas y muchos más de las llamadas clases fuerzas populares, empezamos a sentir temores, miedo y pánico…. Muchos dejamos de hacer lo que eran nuestras costumbres en nuestros diarios desempeños… Peticiones, clamores, exigencias y reclamos los hubo por cientos, venidos de distintos lugares por los cientos de asaltos a pasajeros en el transporte urbano, quienes vejados, robados y humillados sólo se han quedado con sus resabios y lastimaduras si es que les fue bien, luego de serles robado lo que portaban y no ser asesinados, lo cual sigue a diario como una rutina que tenemos que padecer quienes sin ninguna protección estamos obligados a transitar como peatones, ser pasajeros o vivir, trabajar y despachar donde quiera que nos toque, esperando sólo el milagro de que nos vaya bien, para no sufrir el escarnio de los criminales… Por todo esto y mucho más, sólo sabíamos por declaraciones que todo esto ellos lo saben, pero muchos sólo simulan que van a hacer sin hacer nada, para darnos tranquilidad y seguridad, pues llegamos a grado ignominioso donde las fuerzas policiacas han estado coludidas con los malhechores…. Con los focos rojos cintilantes, los dirigentes de la Iniciativa Privada exigieron la acción gubernamental; a ello se sumaron los universitarios, comerciantes y organizaciones sociales, que obligarn salir a la palestra para convocar a quienes aquí vivimos, para participar con nuestras denuncias en cuánto sintamos alguna circunstancia de peligro; y en el Congreso del Estado también lo repitieron los diputados, promoviendo la invocación para que vengan a Morelos por la emergencia, las fuerzas federales… Sin embargo, debemos referir que en el Estado no tenemos ningún líder que nos sume, ni los legisladores; como tampoco lo son los dirigentes obreros, campesinos o de los partidos políticos, ni de ninguna organización social; como tampoco lo es ningún rector universitario y lo peor de las circunstancias, ningún dirigente de ninguna de las religiones que aquí se practican, pues todos, todos ellos junto con otros, apenas si son atendidos por algunos de sus subalternos y seguidores, en pequeños segmentos de la sociedad… ¡Pobre Morelos, tan lejos de Dios y tan cerca de los criminales y sin ningún líder..! ¡Hasta mañana que será un día más..!

 

Por: Pablo Rubén Villalobos

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