Además de destruir la economía de miles de familias a lo largo y ancho de nuestro país, la pandemia de Covid-19 también ha acabado con la vida de casi 100 mil mexicanos.

Los contagios del virus aun no terminan y aunque la vacuna se ve llegar por el horizonte, nada podrá traer de vuelta a nuestros muertos. Esta es la historia del primero de ellos: Carlos Hernández.

En una pequeña entrevista presentada en el noticiero de Ciro Gómez Leyva, Adriana Meneses, viuda de Carlos Hernández, el primer fallecido por Covid-19 en México, le contaba al periodista Humberto Padgett cómo es que un concierto cambió completamente su vida, pues no sabía que casi 15 días después perdería a su esposo.

Fue el 3 de marzo pasado cuando Adriana y Carlos asistieron al Palacio de los Deportes para ver a Ghost en vivo. Aunque ya se escuchaban rumores del nuevo coronavirus, nunca se imaginaron que este ya estaba en tierras mexicanas.

Luego de unos días, Carlos Hernández se debilitaba poco a poco con fiebre, tos intensa e incluso falta de oxígeno. El Covid-19, sumado a la diabetes que padecía y a su obesidad, terminaron con su vida el 18 de marzo.

Adriana Meneses cuenta que a ella y a su familia se les hicieron pruebas de Covid, que les dijeron que habían salido negativas, les dieron medicamentos, cubrebocas y les ordenaron guardar cuarentena.

Carlos Hernández era un aficionado de la buena música, metalero hasta el tuétano, amante de la mixiología y del mezcal, jugador de videojuegos empedernido y, sobre todo, un gran esposo y padre. Sin embargo, una nueva enfermedad acabó con su vida en un abrir y cerrar de ojos.

"Muy inteligente, un hombre muy tenaz, muy capaz, muy echado para adelante. Era una excelente persona", recuerda Adriana Meneses mientras mostraba fotos de Carlos a Humberto Padgett.