Jiutepec, Morelos .- Irving Romero, de 9 años de edad, se ha quedado sin estudiar la primaria luego de ser rechazado en su plantel educativo; a más de un mes del inicio del ciclo escolar 2018-2019, Irving no asiste a clases, pues en los planteles cercanos a su casa no hay lugar disponible. Su papá y mamá tienen discapacidad visual y les es imposible llevarlo más lejos.   

El pequeño debería estar cursando el cuarto grado, sin embargo, el ciclo escolar  anterior obtuvo en su boleta la calificación de seis, por lo que su padre, Santos Romero Adame, consideró que no sería idóneo promoverlo al siguiente grado, pues no tenía los mismos conocimientos que sus demás compañeros. 
Por ello, pidió a la directora de la primaria “Juana de Asbaje”, ubicada en  la colonia San Francisco Texcalpan, de Jiutepec,  que lo dejara en tercer grado; la respuesta fue negativa y lo incluyeron en el grupo de cuarto. 
“Al final del ciclo escolar le sugerí a la directora de la escuela donde asistía mi hijo que me lo dejara en tercero, porque consideramos que no estaba listo para ir a cuarto grado por los resultados de sus calificaciones, pero ella me dijo que le afectaría y lo pasó de año”, señaló Santos Romero. 

Presionan salida
En la primera semana del ciclo escolar Irving no cumplió con una tarea y su profesora lo sacó de la clase, advirtiéndole que ya no se presentara si no iba a cumplir con los trabajos. 
El padre del menor acudió a la escuela para atender la situación con la directora; se propuso llevarlo a terapia psicológica, sin embargo lo orillaron a que lo inscribiera en otro plantel. 
“Fui a la escuela para hablar con la directora, yo tenía la propuesta de llevar a mi hijo a sesiones de terapia psicológica, pero la directora me insistió que lo cambiara de contexto, me orilló a llevarlo a otro plantel y cuando fuimos a buscar un lugar no había cupo”, explicó. 
Irving toma clases de regularización tres días a la semana en su casa, pero, buscan un espacio para que se integre al sistema escolarizado. 

Piden  apoyo
Santos Romero y su esposa son  invidentes y se complica llevarlo a una escuela lejana. 
1 mes
que Irving no asiste a la escuela

"Fui a la escuela para hablar con la directora, yo tenía la propuesta de llevar a mi hijo a sesiones de terapia psicológica, pero la directora me insistió que lo cambiara de contexto; me orilló a llevarlo a otro plantel.” Santos Romero, padre de Irving

 

Por: José Azcárate
jose.azcarate@diariodemorelos.com