María Fernanda Rivera Morales, una talentosa estudiante de 17 años de cuarto grado de Ingeniería en Mecatrónica, se prepara para ser parte de un importante campamento en conjunto con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), un sueño que la acerca a su aspiración de convertirse en astronauta.
Esta joven morelense es el ejemplo claro de que el talento que hay en el estado es enorme, ya que a su corta edad se encuentra cursando una ingeniería porque su intelecto es superior al promedio y por ello fue beneficiada con una beca del 100% por mérito académico.
La oportunidad de participar en este campamento de la NASA surge de una convocatoria anual que exige cumplir con ciertos requisitos, incluyendo entrevistas y conocimientos relacionados con el espacio y su historia.
El objetivo de María Fernanda en este proyecto es aprender a integrar los conocimientos que ya posee con nuevas ideas de otras áreas y personas, buscando un crecimiento profesional que le permita aplicarlos en el futuro a la industria aeroespacial.
Su acercamiento con la NASA no es reciente, ya que ha participado en diversas competencias de la agencia a través de su escuela, lo que marcó el inicio de su relación con su sueño de llegar al espacio.
De hecho, María Fernanda ha competido en el NASA Human Exploration Rover Challenge, reto en el cual armaron y compitieron con un rover.
Este año tuvo la oportunidad de ser piloto en este proyecto y su equipo logró quedar entre los primeros 10 lugares a nivel mundial, compitiendo con talentos de Estados Unidos, Chile, Alemania y otras partes del mundo.
En un contexto histórico donde las mujeres enfrentaban limitaciones para ser exitosas profesionalmente, María Fernanda representa la evolución.
“Podemos demostrar que podemos hacer todo y que somos capaces de muchísimas cosas más. La verdad me da mucho gusto ver que hay muchas mujeres involucradas no solamente en esta área sino en muchísimas otras”, afirmó.
Además, le entusiasma ser una inspiración para futuras niñas interesadas en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, sobre todo porque está consciente de que para cumplir los sueños se requiere de un gran esfuerzo, dedicación y sacrificios, un mensaje que contrasta con la mentalidad del “mínimo esfuerzo” que se percibe en muchos jóvenes actuales.
María Fernanda también destacó el apoyo incondicional de su familia, especialmente de su madre, quien la ha impulsado y motivado constantemente, además que parte de su filosofía de vida es que, si uno disfruta lo que de verdad quiere, el resultado será muy satisfactorio.
RETO A SUPERAR
Actualmente, la mayor dificultad que enfrenta María Fernanda es la económica, ya que el campamento tiene un costo de 4 mil 500 dólares (alrededor de 84 mil pesos mexicanos).
Por ello, se encuentra activamente buscando patrocinadores y cualquier persona o empresa que desee apoyarla. Además, ha habilitado una página de crowdfunding para aportaciones individuales de cualquier monto, y se compromete a llevar los nombres o logos de todos sus apoyos en una lona como muestra de agradecimiento.
El campamento se realizará del 10 al 14 de noviembre, pero la recaudación de fondos debe concluir en agosto para poder cubrir los gastos antes de viajar.
Finalmente, María Fernanda invitó a otros jóvenes a encontrar su inspiración y motivación, y a nunca rendirse, dejando un mensaje claro de luchar por los sueños, disfrutarlos y entender que, al lograrlos, también se puede inspirar a otros.
