Cuernavaca, Morelos.- A escasas semanas de que inicie la máxima fiesta del balompié y con México como una de las sedes mundialistas, el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, desató la polémica al calificar como "intrascendentes" los problemas de inseguridad, basura y ambulantaje para el turismo internacional que visitará la ciudad.
Al ser cuestionado sobre las condiciones en las que la capital morelense recibirá a los visitantes, el edil minimizó el impacto de las crisis sociales y de servicios públicos que atraviesa el primer cuadro de la ciudad. Según su postura, quienes viajan a Cuernavaca lo hacen motivados por factores que superan la realidad cotidiana de las calles.
“Ni los residuos, ni la inseguridad ni el ambulantaje son significativos para quien quiere acudir a otros lugares a conocer temas más trascendentes como la historia, la cultura y la arquitectura”, sentenció el presidente municipal.
Cultura sobre "aspectos cotidianos"
Pese a que el ambulantaje ha invadido prácticamente todas las arterias principales del centro histórico y los reportes por falta de recolección de basura son constantes, Urióstegui Salgado insistió en que el gobierno municipal está listo para el verano. Detalló que tanto el ayuntamiento como el gobierno estatal han coordinado esfuerzos para recibir a los turistas que buscarán refugio en la "Eterna Primavera" durante el torneo.
Para el alcalde, centrarse en la basura o el comercio informal es perder de vista la "gran oferta" que tiene Cuernavaca. Aseguró que los visitantes se enfocarán en los sitios históricos, dejando de lado los inconvenientes visuales o de seguridad que pudieran encontrar en su trayecto.
El Mundial: Una prueba de fuego
Debido a la cercanía de Cuernavaca con la Ciudad de México, se prevé que la capital de Morelos sea uno de los destinos predilectos para el hospedaje y recreación de extranjeros que asistan a los partidos en el Estadio Azteca. No obstante, ciudadanos y cámaras empresariales han manifestado previamente su preocupación por la imagen urbana y la percepción de violencia.
Contrario a estas preocupaciones, el edil reafirmó que estos son "temas aparte" y no mermarán la afluencia de personas. Con este mensaje, la administración municipal apuesta todo a la riqueza arquitectónica y cultural de la ciudad, esperando que el peso de la historia sea suficiente para eclipsar los desafíos actuales de gobernanza.
