Se jugó en Jeddah, ciudad portuaria del reino de Arabia Saudita, La Gran Final De La Súper Copa de España, a la que arribaron los acérrimos rivales: Barcelona y Real Madrid.
No se necesita ser un experto, ni siquiera aficionado al futbol para no saber de la enorme rivalidad entre estos dos gigantes. Incluso a nivel social, es legendario el pique entre los habitantes de la Capital ibérica y los de Cataluña, quienes se consideran los ricos de la comarca.
El partido confrontó dos estilos totalmente asumidos y diferentes, Por un lado, el “tiqui, taca” del Barsa, con larguísimas posesiones de balón y toques que hacen desesperar al rival y un Madrid con destellos vertiginosos al ataque, con base en sus extremos brasileños, Vinicius Jr y Rodrigo. Como en la Semifinal ante el Bilbao, la figura blaugrana fue Raphiña, quien esta convertido en un líder y jugadorazo.
Tras una falla increíble, no apta para un definidor de su talla, en la siguiente acción cruzó su disparo para vencer a Thibaut Courtois, por cierto, de gran actuación. El tiempo añadido a la primera mitad deparaba emociones. Tres tantos en cinco minutos, dos blancos y uno culé, mandaron a descanso con igualdad en los cartones. Se cuestionó al silbante José Luís Munuera Montero el hecho de jugar más de los tres minutos que había anunciado, pero la demora en las reanudaciones tras los goles, le confieren la razón. Muy buen trabajo el del silbante andaluz, quien incluso expulsó con roja directa al capitán Frenkie de Jong, por una dura entrada sobre Kylian Mbappé, casi al final de la contienda.
Para la segunda parte, el juego se tornó ríspido, trabado en media cancha y con muchas faltas. Al minuto 73 el inefable Raphiña consiguió el doblete, para dar cifras definitivas y llevar al cuadro catalán a levantar su décimo sexto trofeo en esta competencia.
Los puristas del deporte consideran un despropósito sacar este tipo de encuentros del país y en concreto, privar a la afición de verlos en vivo, en sus respectivos estadios. Solo que la globalización que se vive en todos los ámbitos y el tremendo costo de sus nóminas, hace que estos gigantes busquen nuevos mercados. Y ni hablar, ahí está el mundo árabe con sus petrodólares y su oferta comercial.
Para que tengamos, usted y yo, una idea del trancazo económico, el Barsa se llevó 8 millones de euros; Madrid, 7.5 y Colchoneros y bilbaínos 800 mil. A la Real Federación Española de Futbol, lo más que le dejó una Final en suelo hispano fue un millón de euros. En esta edición, libres de polvo y paja, entraron a la caja fuerte ¡51 melones! Los sauditas se han llevado el mejor Golf, grandes peleas de Box, torneos de Tenis, pero siempre eventos de primera magnitud y espere a ver lo que falta. La realidad es que esta Final llenó las expectativas del aficionado más exigente. Luego de ver la calidad, la entrega, los lances y los goles, así como la cantidad de figuras, se puede entender por qué cobran…lo que cobran.
