Se dio la presentación del legendario guardameta Keylor Navas, enfundado en la camiseta de los Pumas de la Universidad. Esto ocurre en la fecha 3 del torneo, lo que podría sugerir una mala planeación de la temporada por parte de la directiva auriazul o situaciones que quedaron fuera de la esfera de aquellos que detentan el poder de decisión. Si nos vamos por la primera hipótesis, queda claro que una figura de este tamaño, aun a sus 38 años, hubiera venido con tiempo, realizado la pretemporada y estrenado la titularidad en la primera jornada. Si le queremos dar crédito a la segunda cuestión, adquieren sentido tres cuestiones básicas. Alex Padilla fue traído a préstamo, procedente del Atlético de Bilbao. Lo publicitaron como una “joya” e incluso fue convocado a la selección nacional, sin más mérito que haber debutado allá en “La Madre Patria”. Pues resulta que, al cinco para las doce, el cuadro bilbaíno requiere su presencia y el arco felino que desguarnecido. Tampoco es que Padilla haya resultado un porterazo, pero era lo que había y ni hablar. Antes de la llegada de Alex, se dio la oportunidad a un jovencito procedente de la cantera, Pablo Lara, quién no lo hizo mal, solo que en la actualidad se encuentra lesionado. Total, que para no hacer larga la novela, el director técnico Efraín Juárez decide debutar a un chiquillo de 17 abriles, Rodrigo Parra, y así hace su presentación en el primer partido, visitando a Santos, allá en la Comarca Lagunera. Allí se manda un “oso” monumental, al querer gambetear a un rival y Pumas pierde el cotejo. Recibe el espaldarazo de su entrenador y salta a la grama de Ciudad Universitaria para enfrentar al Pachuca. Otra vez, balón retrasado, intento de dribling, balón robado y ya no fue “oso” sino la manada entera. Las alarmas se encienden, la dirigencia entra en pánico, el público se acalambra y salen con la chequera abierta para dejar a Newells Old Boys de Argentina, sin su meta titular. Cualquiera que sea la causa, la realidad es que se trata de una gran adquisición. El carismático técnico puma ha dicho que hace cuatro meses, nadie quería vestir los colores auriazules y ahora, todos quieren venir. Si no fuera tan patético, lloraríamos de risa. Alguien en la alta esfera del Pedregal deberá tomarse el tiempo para explicarle al buen Keylor, que lo vivido en su debut ante Querétaro, no refleja la realidad del balompié azteca. Un juego donde ambos equipos cometieron 38 faltas y en el que el rival no disparó una sola vez al arco defendido por Navas, no retrata a l futbol mexicano. Ya tendrán tiempo Efraín Juárez de mostrar su simpatía y el guardavallas tico, su calidad. Por lo pronto, viene el parón por la Leagues Cup, en la seguramente será titular. De regreso en México, afrontará otros retos, con rivales de calidad. Porque lo sucedido en el “Corregidora” fue lamentable. Como decía mi abuela Nocha, cuando alguien daba la nota: “Qué pena…con las visitas”
