El vicario de la Diócesis de Cuernavaca, Tomás Toral Nájera, manifestó su preocupación por la baja respuesta en los centros de acopio destinados a los damnificados de Acapulco tras el paso del huracán John.
En una rueda de prensa, el vicario señaló que la participación ha sido menor en comparación con el año pasado, cuando se registró una alta colaboración en beneficio de las víctimas del huracán Otis.
Toral Nájera destacó que, a pesar de la disminución en la cantidad de donaciones, agradece a las decenas de feligreses que han acudido a brindar su apoyo. “En el año 2023, vimos una gran respuesta de la comunidad para los damnificados del huracán Otis, pero este año la situación ha sido distinta. Sin embargo, valoramos y reconocemos la ayuda de quienes han contribuido”, expresó el vicario.
El vicario general de la Diócesis sugirió que esta baja participación podría estar relacionada con una sensación de apatía en la sociedad. Explicó que en ocasiones la gente no está segura de si sus recursos llegan efectivamente a las personas afectadas, lo que puede influir en la disminución de las donaciones. “Es importante que las instituciones se hagan cargo de estos esfuerzos, garantizando la transparencia y evitando el desvío de recursos”, afirmó.
A pesar de no contar aún con un informe preciso sobre lo recaudado hasta el momento, Toral Nájera subrayó que las parroquias de Morelos continuarán con la labor de recolección de víveres y kits humanitarios para los afectados por el huracán John. Enfatizó que la misión de la Iglesia es seguir apoyando a quienes lo necesitan, confiando en que la comunidad se sumará a este esfuerzo solidario en los días siguientes.
Por ahora, los centros de acopio permanecen abiertos y reciben donaciones, principalmente alimentos no perecederos, artículos de higiene personal y medicamentos, con la esperanza de que más personas se sumen a esta noble causa en las próximas semanas.
