CUERNAVACA, MORELOS.- Con el fin de aprender sobre el cuidado de la salud luego de ver como la salud de abuelita se deterioraba debido a la diabetes e hipertesión, Atziri Carreño González utiliza su tiempo libre para brindar servicios en el Centro de Cuernavaca.
De lunes a jueves, durante las mañanas, esta joven estudiante del diplomado de paramédico, sale a las calles para tomar la presión arterial de las personas, acción por la cual no cobra ni un centavo porque asegura que es un beneficio para ella al poder obtener práctica, pero también un poco de información estadística.
Atziri Carreño compartió con Diario de Morelos que desde pequeña se ha dedicado a apoyar a su familia en temas de salud. Recordó que su abuelita padece hipertensión y diabetes por lo que debía tener cuidados especiales.
“Cuando estaba en la secundaría decidí aprender y conocer sobre medicina, ahora estoy en un diplomado y decidí salir durante las mañanas para ofrecer este servicio de forma altruista, así como para dar recomendaciones a la gente en materia de salud”, cuenta la joven estudiante.
Asegura que le gusta estar en el Centro de la ciudad porque además de que hay mucha gente, puede sacar porcentajes y conocer diferentes perfiles, es decir, hombres, mujeres, adultos mayores, niños y le permite obtener información adicional.
Por ejemplo, asegura que es frecuente que la gente joven no conozca la importancia de tomarse la presión arterial, mientras que los adultos mayores son más cuidados y sí están informados.
Para Atziri su sueño es concluir sus estudios en medicina para ayudar a su familia, pero también para incidir en la prevención de enfermedades porque esto permitirá crear conciencia en el cuidado de la salud de toda la población.

"Cuando estaba en la secundaría decidí aprender y conocer sobre medicina, ahora estoy en un diplomado y decidí salir durante las mañanas para ofrecer este servicio de forma altruista.” Atziri Carreño, paramédico

Apoyo. Atziri Carreño ya es conocida en el Centro de Cuernavaca, donde toma la presión arterial a niños, jóvenes y adultos.

Por: Marcela García
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