El accidente de la tarde del domingo pasado en el kilómetro 40 de la autopista La Pera-Cuautla, donde murieron un hombre y una niña de 11 años, hizo recordar la “chuza” de motociclistas que ocurrió hace tres años en la autopista MéxicoCuernavaca. Ese día, en pleno semáforo rojo por el covid, a los “bikers” chilangos, mexiquenses y cuernavacos no les importaron las limitaciones de guardar la sana distancia ni el uso del tapabocas. Arribaron por la carretera federal y la autopista, montados en máquinas de dos ruedas que cuestan docenas de miles de pesos, ataviados con cascos carísimos, chamarras de moda, pantalones de piel o material sintético, botas, mochilas, armadura de rodilleras y coderas, etc., etc. Incapaces de poder contenerlos, los elementos de la Dirección Estatal de Protección Civil y de la Guardia Nacional hicieron uno de esos operativos disuasivos… que no disuaden a nadie, hasta que el juego de la velocidad degeneró en tragedia la mañana del domingo 15 de agosto de 2021.
En una sucesión de accidentes de coches y tráileres que se desencadenó a lo largo de unos dos kilómetros de la autopista, a la altura de Fierro del Toro murieron seis motociclistas, entre ellos una mujer de 20 años. Uno de los muchachos que resultó ileso declaró que manejaban a 250 kilómetros por hora. Comenté en el Atril: fue el peor accidente de motociclistas en suelo morelense, que continuarán, añadí, a menos que el Gobierno de Morelos y la Guardia Nacional establezcan operativos de vigilancia los fines de semana en puntos específicos, permanentes, del amanecer hasta el anochecer para inhibir las velocidades de vértigo como suelen correr los “bikers”.
Por cierto, ¿de dónde viene esta palabreja? En países de Sudamérica les llaman “motoneros”, y en México no hace mucho tiempo que eran comúnmente conocidos con el vocablo de motociclistas que la imitación de lo “gabacho”
derivó en el anglicismo “biker”. De ellos se juntan docenas los domingos en el crucero de Tres Marías, la mayoría hombres y unas cuantas mujeres, procedente de la CDMX, así como del estado de México y Cuernavaca. Dejan algo de dinero en los puestos de comida y las fondas donde consumen quesadillas, cervezas y refrescos. Llevan años viniendo. No lo saben, pero los motociclistas viejos y jóvenes de hoy imitan a las bandas de rebeldes sin causa tipo la película cincuentera “El Salvaje” (“The Wild One”), con Marlon Brando, que se divertían haciendo “travesuras” en un pequeño pueblo del oeste americano. Chamarras de cuero y botas urbanas de por medio, los motociclistas del filme en blanco y negro Indian y Harley Davidson, escandalizaban, bebían cerveza, alardeaban y paleaban a puñetazos, pero, comparados con los bikers de Tres Marías, resultarían niños montados en triciclos de pedales… que no se accidentaban...
MARGARITA González Saravia heredará una deuda de más de seis mil millones de pesos del gobierno de Cuauhtémoc Blanco. La “droga” data de otras y de la administración de Graco Ramírez… DEBIDO a la falta de placas de circulación, el ajuste a la tarifa mínima de las “rutas” es un tema “prioritario”, o sea, el aumento de la tarifa, el tarifazo, considera Edgar Maldonado Ceballos, coordinador del equipo de transición de Margarita González Saravia. Pero “prioritario” para los concesionarios de las “rutas”, no para los usuarios… San Antón y la Lagunilla suspendieron las fiestas patronales, por la ola de delitos que ambas colonias registraron en los últimos meses, informa el vicario general de la Diócesis de Cuernavaca, Tomás Toral Nájera. (Me leen mañana).
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