Cínico, el expresidente Felipe Calderón dijo ayer en entrevista “a modo” con Ciro Gómez Leyva que no se arrepiente de su “estrategia” contra el crimen organizado. Una “estrategia” que costó docenas de vidas y desató la violencia que persiste hasta hoy día. La presidenta Claudia Sheinbaum reaccionó insistiendo en que Calderón es un cínico, y llamó a la reflexión sobre si éste sabía o no de los vínculos de su secretario de seguridad García Luna con el crimen organizado. La respuesta es obvia: sí. Preso en Estados Unidos y sentenciado a 38 años de prisión, hoy García Luna tiene 56 años y tendrá 94 cuando salga de prisión... si es que los vive…
Sobornado por los cárteles del “Chapo” Guzmán y los hermano Beltrán Leyva y el Cártel de Juárez, a cambio de dejarlos “trabajar” y darles protección, García Luna se hizo de propiedades multimillonarias, entre otras, una mansión en el fraccionamiento Jardines en la Montaña de la Ciudad de México por la que pagó 6.8 millones de pesos en 2007. Cuatro años después, la Fiscalía General de la República cateó esta casa y halló una pared falsa que resguardaba una colección de armas. De 2000 a 2012, eligió a Morelos como zona de descanso y residencia temporal. Aquí construyó una casa y compró otra en Jiutepec que después vendió a su hermana Luz María García Luna. Adquirió un restaurante para su esposa que operó bajo el nombre de Los Cedros, Café, Pastelería y Restaurante. En 2012, Genaro García Luna se fue a vivir a Miami, Florida, donde se hizo de 19 propiedades que valen 17 millones 930 mil 401 dólares, según investigó la Unidad de Inteligencia Financiera.
No es mala idea, sino ¡excelente!, que México reclame a Estados Unidos las propiedades de García Luna en Miami para el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado…
SI NO de pasajeros, que al menos sirva de carga el aeropuerto de Tetlama. El secretario de Desarrollo Económico y del Trabajo, Víctor Sánchez Trujillo, maneja un dato interesante: que Morelos envía a diferentes partes del país 15 toneladas de diversos productos “por otras vías”, es decir, terrestres. ¿Diariamente? Por eso iniciará los trámites fiscales para que el aeropuerto funcione como de carga. Es sabido que hace años Tetlama dejó de operar vuelos de pasajeros, ocho del último vuelo del jet de Transportes Aéreos Regionales que duró un suspiro y se fue para no volver. Otras empresas que ya habían aventado el arpa fueron Aerolíneas Internacionales, Aerocaribe, Aeroméxico, Mexicana de Aviación, etc., todas incosteables, con pocos pasajeros a Guadalajara, Tijuana, Monterrey y más lugares, enfrentadas a la competencia desigual del aeropuerto internacional Benito Juárez de la Ciudad de México que opera vuelos a todos los estados de la República Mexicana, a innumerables ciudades de América y del otro lado del planeta. La empresa pionera de Tetlama fue Aeromorelos, cuyo bimotor de cuarenta pasajeros voló unos meses a Huatulco. Aerolíneas Internacionales fue la que más tiempo duró en Tetlama, sacada del aire en 2003 por la Dirección de Aeronáutica. Las demás se fueron ahuyentadas por la falta de pasajeros, volaron lapsos de unos cuantos meses, aguantaron lo que pudieron, pero todas acabaron aventando la toalla. A mediados de los ochenta, Cuernavaca era una de las capitales estatales que no tenía instalaciones aeroportuarias. Unos 20 años más tarde fue construida la terminal y rehabilitada la pista. Originalmente la idea fue que andando el tiempo el aeropuerto de Tetlama fuera uno alterno al Benito Juárez de la CDMX. De inicio fue utilizado para la exportación de flores producidas en Morelos mediante un programa del exgobernador Lauro Ortega Martínez, a quien se debe la construcción en Morelos del aeropuerto Mariano Matamoros… (Me leen el lunes).
