Siete partidos nacionales – Acción Nacional, Revolucionario Institucional, de la Revolución Democrática , del Trabajo, Movimiento Ciudadano y Regeneración Nacional–, más cinco estatales –Nueva Alianza Morelos, Encuentro Solidario de Morelos,
Movimiento Alternativa Social, Morelos Progresa y Redes Sociales Progresistas Morelos–, suman doce. Pero además de ser demasiados confunden a los electores, excepto los llamados partidos tradicionales, que son los más conocidos. Del resto poco o nada sabe la gente común, sus afiliados se cuentan con los dedos de la mano, sólo les sirven a sus dirigentes para hacerse con cargos de representación proporcional que en esencia no son de elección popular, sino simples “huesos”, chambas, pues, de presupuestívoros.
Es el caso del ex o aún presidente de Movimiento Alternativa Social (MAS), Enrique Paredes Sotelo que, de ser un furibundo antilopezobradorista, hoy está colgado de la campaña de la morenista Margarita González Saravia, quien, si todavía no lo conoce, pronto lo conocerá. El 30 de diciembre de 2020, la hipocresía aún no hacía presa de Paredes. So pretexto del Día Internacional Contra la Corrupción que se conmemoró el 9 de ese mes, compartió en su muro de Facebook una foto en la que aparecieron Javier García Yáñez, el hoy coordinador de la campaña de Margarita; la diputada local de Morena, Ariadna Barrera Vázquez; la líder moral del PT, Tania Valentina, y otros personajes de la izquierda morelense cuyas fotografías Paredes publicó cruzadas con la palabra “corruptos”, en letras mayúsculas y grandes.
No es la primera vez que Paredes se muestra hipócrita. En 2018, el nuevo gobernador Cuauhtémoc Blanco tuvo la generosidad de darle empleo como consejero jurídico, de acuerdo con su perfil de abogado. Pero al litigante no le pareció, renunció (o fue destituido) a los pocos días de ser nombrado y reapareció tres años después.
Lo hizo mediáticamente, publicitando en septiembre de 2021 una denuncia contra el gobernador Blanco en la que involucró al hermano de éste, Ulises Molina Bravo, a su esposa Natalia Rezende Moreira, su primo Edgar Riou Pérez así como a Jaime Tamayo Godínez. Pero si la denuncia de Paredes se hizo humo, ello sucedió porque no prosperó y no había nada. Posteriormente, Paredes capitalizaría la coyuntura del MAS, en la que pretenderá el puesto de fiscal o cualquier otro “hueso” en el gobierno de Margarita, si ésta gana la elección de gobernadora a la candidata de la coalición PAN-PRI-PRD, Luci Meza.
En noviembre del año pasado el partido de Paredes estuvo en un tris de perder el registro electoral, pero el Tribunal Electoral del Estado de Morelos le perdonó la vida. Resolvió revocar el acuerdo por el cual el MAS perdía el registro de partido y podría participar en el proceso electoral 2023 -2024, luego de que el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana determinó el incumplimiento del 0.26 por ciento de afiliados. Poco antes, MAS fue señalado como uno de varios partidos que perdieron el registro electoral porque en el listado del padrón electoral no llegó al mínimo de de personas afiliadas. Dada la nota en la sesión extraordinaria del Consejo Estatal Electoral del Instituto Morelense Procesos Electorales y Participación Ciudadana realizada en octubre de 2023, ello confirmó el tamaño microscópico de esta organización no política sino politiquera, como hay tantas que, vista su intrascendencia social, nada abona a la campaña de Saravia… Rémora se refiere a un pez que entorpece el avance de un proyecto… (Me leen mañana).
Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.
