Pronto se cumplirán doce años de que en diciembre de 2012 manos criminales mutilaron la estatua ecuestre de Morelos, en los límites con la CDMX. Porque durante todo este tiempo ningún gobierno intentó siquiera reponer el monumento, la pregunta resulta oportuna: ¿lo hará el gobierno federal que presidirá Claudia Sheinbaum
Pardo o la administración estatal que encabezará Margarita González Saravia?
Viniendo de la capital, poco antes de Tres Marías, a no ser un restaurante sambutido en medio del bosque no hay nada más. Ahí, durante medio siglo estuvo la estatua de don José María Morelos y Pavón que hace más de una década fue vandalizada, sin que a gobierno alguno le haya interesado construir una nueva. Tristemente, debe decirse que este tema es desconocido por los niños morelenses.
Benito Juárez, el creador del estado de Morelos, falleció el 18 de julio de 1872, de modo que el cumplimiento del aniversario luctuoso 152 da ocasión al comentario del columnista. En Morelos hay dos estatuas del Generalísimo. De tamaños más o menos grandes, una ecuestre se halla en la entrada poniente de Cuautla, y puesta de pie la otra, popularmente llamada “el Morelotes”,
se ubica en la pequeña plaza que lleva su nombre, en un costado del Palacio de Cortés. Pero teníamos tres, incluida la estatua que se localizaba en los límites de Morelos y el entonces Distrito Federal, hasta que en diciembre de 2012 manos criminales decapitaron el caballo de bronce del Generalísimo, en la explanada del lado Este de la autopista. Irreverentes, los vándalos le amputaron las patas, cortaron la base y se llevaron la pedacería de metal, seguramente para venderla como “fierro viejo”.
Que hasta el día de hoy la estatua siga olvidada, también lo explica la indiferencia del gobierno federal, lo que es una falta de respeto imposible de suceder, por ejemplo, en Michoacán. Orgullosa la sociedad purépecha de la vida y obra de su paisano José María Morelos, su estatua es un monumento de 40 metros de altura que adorna la isla de Janitzio, de Pátzcuaro, en el municipio del mismo nombre. De inicio este monumento se levantaría en las inmediaciones de la comunidad de San Jerónimo Purenchécuaro, municipio de Quiroga, pero, en una visita del presidente Lázaro Cárdenas a Janitzio, se decidió que fuera construida en la isla.
En 1953, el presidente Adolfo Ruiz Cortines donó al gobierno de Morelos un predio en el kilómetro 46.9 de la autopista México-Cuernavaca, donde fue colocado un monumento de piedra dedicado al héroe libertador José María Morelos. La obra fue inaugurada un año después, en septiembre de 1954 por el entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines, y el gobernador del estado, Rodolfo López de Nava. Posteriormente fue demolida, y en 1986 sustituida por una escultura ecuestre realizada en bronce por los artistas Ernesto Tamariz, Artemio Silva y Eduardo Tamariz. Fue develada por el presidente Miguel de la Madrid, y es la misma que en diciembre de 2012 fue mutilada por vándalos irrespetuosos de los sentimientos morelenses.
En noviembre de hace 209 años, hacía poco menos de un mes que el libertador José María Morelos y Pavón había logrado tomar el fuerte de San Diego, en Acapulco. Se apoderó de uno de los puertos más importantes del México de entonces, al que mantuvo sitiado durante cinco meses de enfrentamientos entre las fuerzas insurgentes y las tropas realistas. Sólo un año antes, las tropas de Morelos rompieron el sitio de Cuautla que duró del 19 de febrero al 2 de mayo de 1812, burlando el cerco del ejército de Félix María Calleja, reputado como uno de los mejores del mundo. Esto nos lo enseñaron en la escuela primaria, y a recordar con respeto, cariño y admiración la vida y obra de uno de los héroes más puros de la historia de México que ha sido soslayado por los gobiernos de los últimos años… (Me leen el lunes).
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