Hoy todo gira alrededor de la maldición del cólera virus. Del inicio de la pandemia al sábado pasado marcó 204 decesos en Cuernavaca. Un tema nacional y global del que probablemente en otras ocasiones han hablado la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y los presidentes municipales. No así el martes pasado, a propósito de la video conferencia “La importancia del Desarrollo del Municipio” en la que, si de una entrevista tete a tete se hubiera tratado, habría estado de más el planteamiento de la verdadera realidad política de Morelos y de Cuernavaca por parte del alcalde Antonio Villalobos a la señora Secretaria. Innecesaria, digo, porque la ex magistrada no sólo la sabe, sino como es su deber le informa a AMLO… Negada tanta gente al uso del cubre bocas y la sana distancia, juegan a la ruleta rusa, saben pero no parece importarles que el Covid-19 asesina. Tan ignorantes como necios, no han leído textos como éste publicado en “El Ágora, Diario del Agua”: La pandemia más mortal de la historia apareció a mediados del siglo XIV. Conocida como “muerte negra”, apareció en Europa en 1347. Debido a las manchas a y borbones pestilentes de ese color que la enfermedad hacía aparecer por todo el cuerpo, superó todo lo conocido anteriormente. Introducida por marinos, esta enfermedad comenzó en el puerto mediterráneo de Mesina (Italia), pero se extendió muy rápidamente, llegando a Inglaterra, Alemania y Rusia en 1350. La enfermedad era altamente infecciosa y saltaba de una persona a otra como un reguero de pólvora: Se estima que un tercio de la población de Europa, entre 75 y 200 millones de personas, falleció por causa de la peste. Una terrible mortalidad que no aguanta comparación con ninguna otra pandemia de la historia. Aunque se desconoce el origen exacto de la “muerte negra”, la teoría más extendida actualmente es que se transmitía a través de las pulgas de las ratas… ADRIÁN Cázares González, alcalde de Zacualpan de Amilpas y ex presidente de la Junta de Gobierno del Instituto de Desarrollo y Fortalecimiento Municipal del Estado de Morelos, amenaza: los alcaldes “presionarán” a los diputados para que revisen la posibilidad de un rescate financiero a los municipios en el 2021. Dijo: “nos cayó como balde de agua fría” que el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo afirmó que los municipios serán los principales afectados con el recorte presupuestal federal. Calcula: debido a la disminución de las participaciones federales los ayuntamientos necesitarán el 25 por ciento del Fondo General de Participaciones, no el 20. ¿Cómo “presionarán”? ¿Haciendo una marcha inédita de todos los alcaldes, síndicos y regidores de Cuernavaca hasta la CDMX? ¿Instalando en la Plaza de la Constitución una huelga de hambre que resuene a nivel mundial? Tampoco es halagüeño el panorama que boceta el presidente de la Mesa Directiva del Congreso del estado, Alfonso de Jesús Sotelo Martínez. Informa que mañana viernes podría concretarse el acuerdo entre los partidos políticos para autorizar el refinanciamiento de la deuda pública del Gobierno del Estado. Adelanta que las fuerzas políticas (los coordinadores de fracciones partidistas del Legislativo) se reunirán con la secretaria de Hacienda, Mónica Boggio Tomasaz Merino, y funcionarios del Banco Nacional de Obras y Servicios para revisar el proyecto de reestructuración de la deuda por más de seis mil millones de pesos que ya presentó el Ejecutivo. Dicho en lenguaje común, corriente y entendible: para negociar no la aprobación de nueva deuda pública, sino alargar los plazos de pago de la misma, o sea, pagarla durante más años y con mayores intereses por medio de “abonos chiquitos… (Me leen después).

Por José Manuel Pérez Durán / jmperezduran@hotmail.com