Donada por la Asociación de Propietarios de Civac para el uso del entonces alcalde José Manuel Agüero Tovar, la camioneta Jeep Grand Cherokee Limited de Lujo V8 modelo 2014 era propiedad del Ayuntamiento del municipio vecino. Valía más o menos 500 mil pesos el día que desapareció del Patio del Palacio Municipal, donde habitualmente era dejada estacionada. En el proceso de entregarecepción entre Agüero y el presidente municipal entrante, Rafael Reyes Reyes, fue abierta por la Fiscalía Anticorrupción la carpeta FECC/201/2019 por los delitos de ejercicio ilícito del servicio público y robo calificado. Presentados el 18 de abril de 2019 datos de prueba en contra del ex edil, mientras que el agente del Ministerio Público solicitó al juez la medida cautelar de que el imputado no se acercara a los testigos, la defensa pidió 144 horas para la realización de la audiencia de vinculación a proceso. Hoy, meses después del arranque de todo proceso que vuelven lento los recursos de la defensa y los abogados que cobran por ganarle tiempo al tiempo, Agüero no sólo anda libre porque en efecto técnicamente sea inocente o la ley no le ha probado lo contrario. Pero no solamente eso, pretende repetir como presidente municipal de Jiutepec, volver a ser lo que no será. Es su derecho político, pero ¿moral? Registrándose como precandidato del PRD a la alcaldía del municipio vecino, le hace un flaco favor al partido de Graco Ramírez y les facilita el camino a sus contendientes. Juzgue el lector: ¿cinismo, candidez, osadía?.. En Jiutepec pasó lo mismo que en cientos de ciudades de México y el mundo: mucha gente se salió del huacal, miles de hombres y mujeres se olvidaron de la sana distancia, por unos días se quitaron el tapabocas, compartieron reuniones de familiares y amigos, le dieron vuelo a la hilacha en la maratón de las fiestas de Navidad y año nuevo. Sustituida la prudencia por el valemadrismo, aumentaron los casos positivos de cólera virus, 19 en sólo dos últimas semanas, así que el Ayuntamiento actuó en consecuencia. Comunicó a la población que para reducir la movilidad de personas el Comité de Contingencias de Jiutepec y líderes de tianguistas acordaron la suspensión de 29 tianguis en colonias y pueblos del municipio partir de ayer y hasta el miércoles 20 de enero. Obvio el objetivo de la medida, es para eliminar la movilidad de personas que acuden a dichos centros de comercio sin acatar las medidas de prevención. Cierto: afecta la economía de las familias de tianguistas, pero privilegia la procuración de la salud de la población. Sucede que en todas las comunidades del estado donde la tradición del comercio callejero atrae a miles de mies de personas, en pocos municipios ni el rojo del semáforo sanitario ha evitado la instalación de tianguis… LOS dueños de vehículos de servicio público y particular que no los hayan llevado a verificar por falta de tiempo o dinero, no tienen por qué preocuparse. La pandemia volverá a cancelar multas y recargos. No lo informa así la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), pero se sobre entiende que de esta manera sucederá otra vez. Informa que “en próximos días” reiniciarán operaciones los centros de verificación, pero sólo con el 25% de aforo. Por sabido, lo demás ya no es nota. En todo Morelos sólo hay cinco estaciones para verificar, un monopolio de la presunta propiedad de un funcionario que poco tardará en ser desenmascarado pero tendrá otras si agandalla las nuevas concesiones que la SDA ha asegurado aprobará. Pero esto no es el fondo del tema. Lo es que en Morelos los centros de verificación vehicular nunca han sido necesarios y sí un negocio multimillonario perpetrado al amparo del poder político. Más claro: en Cuernavaca y el resto del territorio de morelense el nivel de la contaminación del aire no es ni con mucho siquiera parecida a la de CDMX… (Me leen después).

Por JOSÉ MANUEL PÉREZ DURÁN / jmperezduran@hotmail.com