Grand Blanc, Michigan. – Una tragedia sacudió este domingo a la comunidad de Grand Blanc, Michigan, cuando un hombre armado irrumpió en una capilla de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días durante un servicio religioso, asesinando al menos a dos personas y dejando nueve heridos, antes de ser abatido por la policía.
De acuerdo con el jefe de policía, William Renye, el agresor identificado como Thomas Jacob Sanford, de 40 años y originario de Burton, embistió la puerta principal con una camioneta adornada con dos banderas estadounidenses. Tras descender del vehículo, abrió fuego contra los feligreses y posteriormente prendió fuego al templo.
Cientos de personas se encontraban en el interior cuando inició el ataque. Agentes respondieron en apenas 30 segundos a la llamada de emergencia y persiguieron al atacante, quien fue abatido siete minutos después.
El saldo preliminar fue de dos víctimas mortales y nueve personas heridas, una de ellas en estado crítico. Las llamas y el humo se prolongaron por horas antes de que bomberos lograran sofocar el incendio.
Las autoridades catearon la vivienda del sospechoso en Burton y hasta el momento no han establecido el motivo del ataque. Tampoco han confirmado si Sanford tenía vínculos con la iglesia mormona.
El hecho se suma a una serie de ataques armados ocurridos en templos y espacios religiosos en Estados Unidos en las últimas dos décadas.
Por su parte, el expresidente Donald Trump condenó el ataque, pidió orar por las víctimas y señaló que la violencia armada continúa siendo una “epidemia” en el país. Además, expresó sus condolencias por el fallecimiento de Russell M. Nelson, presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quien murió a los 101 años de edad.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades confirmaron dos fallecidos y nueve heridos, mientras continúa la investigación bajo liderazgo del FBI.
