La nueva adaptación de La guerra de los mundos, estrenada en Prime Video, ha sido recibida con una oleada de críticas negativas y se ha convertido en un fracaso viral que ha encendido el debate sobre la calidad del contenido original de la plataforma.
La película, protagonizada por Ice Cube y Eva Longoria, presenta una relectura moderna del clásico de H.G. Wells con una estructura de "película en pantalla" —donde todo ocurre a través de llamadas de video, chats y dispositivos digitales—. Esta aproximación, aunque prometía frescura, terminó siendo su mayor debilidad. Críticos y espectadores han señalado una ejecución deficiente, efectos visuales poco convincentes, diálogos forzados y amplitud narrativa superficial, que falla en transmitir la épica de una invasión alienígena.
El fracaso está respaldado por datos contundentes: obtuvo un 0 % en Rotten Tomatoes, una puntuación rarísima que refleja el desagrado unánime de la crítica especializada. El público, aunque algo más benevolente, apenas le otorgó un 12 %, lo cual da cuenta del rechazo generalizado.
Uno de los fragmentos más comentados de la película muestra al personaje de Ice Cube recibiendo un pendrive con un código dañado enviado por un dron de Amazon Prime Air, lo que la crítica ha catalogado como un momento tan absurdo que parece más una publicidad intrusiva que una escena narrativa.
Otro punto crítico es que, en vez de ofrecer una experiencia cinematográfica, la película funciona más como un vehículo de marketing que aprovecha el reconocimiento de una propiedad intelectual conocida, sin aportar una visión cinematográfica sólida ni impactante.
Algunos críticos, sin embargo, han encontrado un divertido ridículo involuntario en su absurdo: una reseña consideró que, aunque es “la peor película del año”, su naturaleza camp —tan mala que resulta entretenida— puede convertirla en un curioso objeto de culto para algunos espectadores.
War of the Worlds en Prime Video ha fallado rotundamente como producción cinematográfica y ha retornado en toplist como uno de los peores estrenos del año. Más allá de la decepción colectiva, ha generado curiosidad: muchos quieren ver por qué es tan criticada. En el mundo del streaming y la saturación de contenidos, este caso resalta cómo una idea original puede naufragar sin una ejecución visual, narrativa y tonal coherente.
