La manera en que se robaron el dinero de los damnificados del 19 de septiembre el régimen pasado y sobre todo desde el delegado de Sedatu sus empleados y los encargados del gobierno estatal, robaron hasta hartarse llevándose el dinero de la reconstrucción dejando a los damnificados con una mano atrás y otra adelante.

Se han descubierto pagos en demasía a contratistas, no autorizados, adjudicaciones directas y sin vigilancia, y varios más, fueron demostrados por la Auditoria Superior de la Federación en el manejo de los recursos para infraestructura educativa, por parte del gobierno del estado de Morelos, provenientes del Fondo de Desastres Naturales, ejemplo fácil es el programa de vivienda a donde les pedían un enganche de dos mil pesos por persona para trasmitirles la ayuda de vivienda pero no solo les robaron los dos mil pesos sino todos los recursos destinados al programa, además de las tarjetas del Fonden que en lugar de entregarlas a las familias afectadas, se las robaron los propios empleados de cuarta de la Sedatu.

Diversas auditorías revelaron, los robos, porque se realizó una investigación a la destrucción que hizo al Estado el tabasqueño Graco Ramírez Garrido Abreu, en cuanto al uso de ese dinero en la entidad, según se dio a conocer por el auditor federal, al entregar los resultados de la fiscalización del proceso de reconstrucción de los daños ocasionados por los sismos de septiembre de 2017.

Haciendo un repaso de las auditorías, que analizaron el manejo que del Fonden hizo también el gobierno federal.
 Los desvíos fueron millonarios.
 En el caso de Morelos, también se detectaron irregularidades graves, además de las referidas en la reconstrucción del Instituto Tecnológico de Zacatepec, entre otras, por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social y de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano al parecer la más ratera.

En la Auditoría núm.
 283-DS “Proyecto Integral Relativo al Programa de Emergencia para la Rehabilitación Estructural de los Inmuebles, Ubicados en el Hospital General de Zona con Medicina Familiar Núm.
 7, en Cuautla, y en el Hospital General de Zona con Medicina Familiar Núm.
 5, en Zacatepec, en el Estado de Morelos” efectuada al IMSS en la revisión de la Cuenta Pública 2018, resultó: Las licencias de los trabajos de demolición de los edificios dañados se obtuvieron extemporáneamente y excedieron las cantidades de demolición autorizadas en los contratos de obra pública núms.
 2-17180004-4-43820 y 2-17180002-4-43821.
 También hubo incumplimiento de plazos en el pago de las estimaciones de los contratos de obra pública nums.
 2-17180004-4-43820 y 2-17180002-4-43821, para la rehabilitación estructural de los hospitales generales de Zona con Medicina Familiar núm.
 5 en Zacatepec y núm.
 7 en Cuautla, en el estado de Morelos, amén de deficiencias menores en el pago de dos conceptos de obra del contrato de obra pública núm.
 2-17180004-4-43820.

La Sedatu de Robles, también con malos manejos
Con base en la Auditoría núm.
 209-DS “Gestión Financiera de la Sedatu” realizada por en la Cuenta Pública 2018, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), entonces bajo la tutela de Rosario Robles Berlanga (y actualmente presa, vinculada a proceso judicial como responsable de omisión en el desvío de cinco mil 73 millones 358 mil pesos cuando estuvo al frente de la Sedesol), también incurrió en malos manejos en cuanto al dinero destinado a Morelos.

A decir de los resultados obtenidos, la Secretaría no acreditó contar con las actas de campo de la entrega de los medios de disposición de los apoyos a los afectados, por concepto de honorarios por servicios bancarios, así como para la dispersión de los recursos a los beneficiarios del estado de Morelos por un importe total de 85.2 millones de pesos (por concepto de honorarios por servicios bancarios por 50.2 millones de pesos y por la prestación del servicio financiero para la entrega ágil, oportuna y transparente de los medios de disposición de los apoyos a los afectados en el Estado de Morelos por 35.0 millones de pesos), por lo que no se justificó el gasto.

 ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin