Al hacérsele bolas el engrudo al no aceptar primero el cierre de varios verificentros haciendo gala del síndrome de la Chimoltrufia, el secretario de Desarrollo Sustentable terminó por aceptar que en realidad no son diez los verificentros suspendidos debido a las irregularidades que detectó la Procuraduría de Protección al Ambiente, sino en realidad son doce los centros que tienen el sello de suspensión en Morelos y que al momento no tienen para cuando abrir, por lo que el funcionario señaló que al momento de realizar la instalación del software en el sistema de los verificentros, hubo anomalías en el manejo del programa, por lo que la Procuraduría del Medio Ambiente ordenó colocar sellos de suspensión y se prolongó la fecha de su apertura, lo extraño es que al mismo tiempo recibimos las declaraciones del representante de la asociación de la megalópolis automotriz contra el cambio climático y no checa una declaración con otra, o sea que el secretario no sabe realmente de su área de responsabilidad.

Mire usted, molestos por los problemas han traído los verificentros en Cuernavaca, a pesar de que se eliminaron los que había concedido el gobierno anterior; ahora hay cinco concesionarios que, al parecer, todos son la misma cosa.

Además de no funcionar durante un tiempo determinado, aparentemente, los famosos verificentros son un gran negocio, no sólo para el concesionario, sino para los que los manejan; las quejas se dan todos los días y los actos de corrupción, de acuerdo con lo que señala la ciudadanía, también.

 
La semana pasada recibí las siguientes comunicaciones en las cuales se señala la manera en que operan.

 La primera me la envía un compañero mío de preparatoria a quien tengo en alta estima, ya que él y su mujer son gentes de trabajo, serios y verdaderamente unos profesionales.

La comunicación dice así:
“Paso esta información para que, como comunicador, por favor me ayudes a difundirlo; además te comento, tenemos evidencias de ciudadanos a los que les piden -como está saturado de citas y las colas son muy largas- $300 para darles lugar y, aunque tu auto esté bien checado, quieren $500 para que pase.

 Corrupción total, mientras no tienen para los diésel y los otros 10 verificentros están cerrados por orden superior.

 Por favor, ayuda.

 Gracias, un abrazo”.

Como podemos ver, la acusación es grave, pero eso no es todo.

 El pasado viernes alguien me conectó con el que es presidente de la Asociación Metropolitana Automotriz del Cambio Climático, que responde al nombre de Miguel Ángel Sánchez Barrios, quien, en entrevista con su servidor me dijo: “que los talleres de los verificentros deberían de contar con gente honesta, leal, para poder sacar adelante a los centros de diagnóstico, pero que en Cuernavaca el maltrato a los ciudadanos es una constante, porque aparte de la soberbia, los encargados de los famosos verificentros no tienen experiencia como operadores y su trabajo es verdaderamente deficiente; que es muy grave que sólo existan cinco verificentros, ya que, para un padrón de más de dos millones de autos no son suficientes, por lo que el caos que se genera con esta falta de centros de verificación hace que se agrave la problemática del medio ambiente, razón por la que muchos que no están de acuerdo con la corrupción con que se conducen, deberán de ir a la Procuraduría del Medio Ambiente a levantar la denuncia correspondiente sobre lo que no permite que se mejore la emisión de gases contaminantes, por lo que se está solicitando a la Comisión Metropolitana que realice una auditoria del funcionamiento de los cinco verificentros, con el objeto de revisar y comprobar si los encargados de los mismos tienen o cuentan con la capacitación adecuada y necesaria para llevar a cabo su trabajo, que es fundamental para el objetivo que tiene la Comisión Metropolitana, ya que existen informes de que éstos, los verificentros, no operan adecuadamente y que las autoridades locales dijeron que no pueden hacer nada.

“Por lo que talleres de este tipo deberán de operar conforme a la norma y lo que al parecer sucede es que están haciéndolo totalmente fuera de ella, por lo que se están haciendo a un lado los derechos de los ciudadanos”.

Acusación que es preocupante, ya que la Comisión Metropolitana podría prohibir a los vehículos con placas de Morelos la circulación en la Ciudad de México como medida para que dichos centros funcionen adecuadamente, porque la asociación que él representa, al parecer, está al tanto de los errores y las situaciones de corrupción con la que trabajan, por lo que dice, como miembro de la Asociación Metropolitana Automotriz Contra el Cambio Climático esta situación sólo abona en contra del trabajo que vienen realizando desde el inicio de la actual administración en la Ciudad de México.

Esto es lo que nos dice él, quien se considera un experto en el tema, y si a ello le añadimos la queja de quienes nos están señalando la manera fraudulenta en la que operan, puede traer como resultado un perjuicio verdaderamente grave para todos lo que emplacamos nuestros vehículos en el estado de Morelos.

La situación, al parecer, no es sencilla y deberá de ser la Secretaría de Desarrollo Sustentable, que es la responsable de que estos talleres funcionen adecuadamente, quien responda a dichas acusaciones, ya que es muy grave y puede tener perjuicios.

 
Habrá que esperar qué dice el secretario, quien debería de estar más pendiente para que no se llegue a esos extremos: que un miembro de la comisión venga a Morelos a verificar y haga este tipo de declaraciones que nos perjudican a todos.

 ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin