Este proceso electoral, que comenzó el día lunes, será el más grande en la historia de México, cosa que no es para desdeñarse, pero también será el proceso después del triunfo de las instituciones electorales en el año 2000, y asimismo el proceso más cuestionado de la historia; ya antes de su inicio lo ha sido y es algo que no lo podemos negar.
Se llevará en dos bandas, una la federal, para quienes formarán la Cámara de Diputados para los próximos tres años, y los procesos locales, mediante los que se elegirán gobernadores, diputados locales y, desde luego, presidentes municipales con sus cabildos; su importancia es, desde cualquier punto que lo vea uno, fundamental para el desarrollo de la democracia mexicana.
Antes del primer paso de inicio, la forma en que se ha cuestionado al INE a nivel nacional es el resultado del rechazo del consejo general de varias asociaciones políticas nacionales aspirantes a ser partidos políticos, la más señalada, claro está, es “México Libre” porque la encabeza la familia de un ex presidente que es el supuesto villano preferido del ejecutivo federal.
El rechazo a los nuevos prospectos de partidos políticos puede verse desde diferentes ángulos, dependiendo desde donde nos convenga verlo de acuerdo a nuestra realidad, sólo que hay cosas que no se pueden soslayar; por ejemplo, que haya pasado un partido como el Partido Encuentro Solidario (PES), en el que la intervención de pastores evangélicos es determinante en su formación y desde luego que marca la diferencia. El Partido Encuentro Social fue en coalición con Morena en la pasada elección y luego perdió su registro y, desde luego, despierta sospechas de que hay una intervención del gobierno federal en la determinación del instituto, ya que es el único aprobado para regresar a la arena política con sólo un cambio en su nombre.
Tenemos que ser claros, no hagas cosas buenas que parezcan malas, y cuando hay tantos intereses de por medio, es importante que las cosas queden claras.
La verdad, no vi por internet la sesión del Consejo General del INE, pero sería aquí importante saber el porqué alguien que votó siempre en contra de los demás proyectos de partidos políticos votó a favor del PES; ahí está el centro del asunto.
La transparencia e imparcialidad de la institución son de sus principios rectores, por lo tanto fundamentales para su funcionamiento, y creo que se debería de hacer un análisis crítico por parte de la institución y dar una muy clara razón del porqué del voto de cada uno de los consejeros, de los protagónicos como el presidente de la institución y Ciro Murayama, a los que les encanta sentirse sabios y lo hicieron público sin explicar por qué pasó el PES, hecho que es y será la base de la impugnación de los que se quedaron de lado.
Y a eso le aunamos la muy mala reacción del Presidente de la República al burlarse del ex presidente Felipe Calderón por el rechazo del partido de su familia que, para mi gusto, no lo debería haber hecho como presidente, ya que representa a las instituciones nacionales y él no tiene vela en el entierro, así como tampoco puede decir que si lo hubieran aprobado se acababa el INE. Para mi gusto, errores del presidente que no tenía ninguna necesidad de cometer.
Aunado a ello, la también visceral reacción de los perdedores, que sienten que tienen todos los derechos y que realmente no podemos saber qué tanta razón tienen, pues no tenemos el conocimiento ni la certeza de qué entregaron y qué no como pruebas de las aportaciones de sus militantes.
Así las cosas, no comienza bien el proceso electoral nacional. Y por su parte, el local carece de muchas cosas, una primordialmente es el recurso económico para salir adelante. El Impepac lo califica señalando que el proceso electoral en Morelos es diferente, inédito y complicado, tanto en lo económico como en lo político y social, esto derivado de la situación de sanidad por el covid-19; y pese a ello, se tiene confianza en lograr que la renovación del Congreso y las 36 alcaldías sea pacífica, periódica y democrática, además de que se garantice la seguridad de la población con los mecanismos de sanidad que se implementarán; en eso coincidieron los Consejeros del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación. No sé cómo lo garantizarán, de lengua es muy fácil, pero la realidad, sin tener los recursos, será otra.
Será complejo y diferente pues, desde luego, todos los procesos electorales son diferentes y será mucho más peligroso para la organización, así es porque no habrá tanta diferencia entre los resultados como en el 2018, lo que como resultado facilitaría las cosas y la labor de las instituciones electorales; pero, para garantizar a la ciudadanía que el proceso se dé en las condiciones óptimas debe entender el gobierno que debe aflojar la cartera y darle a la institución el recurso que necesita. Que lo vaya a hacer bien quién sabe. Habrá que verlo en una lección competida como la que parece será esta.
Yo insisto en que una Casilla Única va a complicar la transparencia de los resultados en la casilla y el que se haya aprobado a tantos partidos políticos locales nuevos -fueron ocho- complicará más el desarrollo en la jornada electoral.
En fin, será un proceso bastante pesado con crisis económica, con crisis de salud, crisis de inseguridad y ya con un sabor incipiente a falta de transparencia, lo que es muy grave. ¿No cree usted?

Por Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp