El día de ayer corrió como mecha de pólvora la noticia de que el Vice Fiscal de este país, Edgar Núñez Urquiza, presentó ante el Congreso del estado tres solicitudes de formación de causa en contra del gobernador Cuauhtémoc Blanco, relacionadas con el mismo número de carpetas de investigación presentadas ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.
A su salida de la sede legislativa, a media mañana del pasado lunes, en conferencia con los medios de comunicación, señaló el por qué de su visita y precisó que existen tres denuncias sobre tres delitos en contra del Gobernador del Estado, y que por el sigilo de la investigación no podía dar detalles, pero al final confirmó que se trata de los delitos de ejercicio ilícito de funciones y falsificación de documentos; fraude procesal y falsificación; y la última por enriquecimiento ilícito y falsedad de declaración ante autoridad.
Detalló que las denuncias fueron presentadas una por el abogado Enrique Paredes y la otra por Gerardo Becerra Chávez, quien hasta hace unos meses se desempeñaba como el “zar” anticorrupción del propio gobierno de Cuauhtémoc Blanco Bravo.
El Vice Fiscal nacional confirmó que están involucrados algunos otros funcionarios del gobierno estatal, “no obstante, para el procedimiento en el que nos encontramos, primero se tiene que solicitar la formación de causa ante el Congreso local en contra del servidor público señalado”, indicó.
La formulación de causa implica que el Congreso de Morelos le retire el fuero al gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, lo que permitiría entonces a la Fiscalía Anticorrupción presentarlo ante el juez de control para que responda por los delitos que se le imputan.
Previamente, la solicitud debe turnarse a la Comisión de Gobernación y Gran Jurado que preside el diputado de Morena Arturo Pérez Flores, instancia que deberá garantizar el derecho de audiencia del mandatario, previo esto a integrar el dictamen que deberá votar el pleno del Congreso local, en el que se necesitan 14 votos a favor para que se aprueben las solicitudes de formación de causa.
El abogado Enrique Paredes y Gerardo Becerra se apersonaron este día lunes ante el Congreso para atestiguar la presentación de las tres formulaciones de causa, a cargo de la Fiscalía Anticorrupción.
En entrevista, Paredes hizo un llamado público a los diputados de Morena para que “dejen de defender al gobernador” y respalden las solicitudes, a fin de que el mandatario morelense responda por los señalamientos en su contra.
Este es el principio de la pérdida del poder, que poco a poco se va diluyendo en cuanto pasan los tres primeros años, la situacion en sí es más escandalosa que peligrosa para el gobernador; para la comisión que preside el morenista Pérez Flores será difícil que se determine la formación de causa, ya que el gobernador tiene ocho votos a su favor. Así que, como acaba de pasar con la reforma energética en el Congreso de la Unión, aquí también no pasará.
Por eso señalamos que es nada más el escándalo, porque se necesitaría que tres diputados del bloque que encabeza Morena se convirtieran en traidores a su partido, lo que es verdaderamente dificil.
La política es así, lo que no se entiende es que un ex colaborador ataque al que fuera su jefe por tres años. ¿Qué pasó, qué sucedió para que se diera esta situación? Nadie lo sabe.
Las causas políticas que tienen estas acusaciones son muy variadas, pero en realidad tenemos que darnos cuenta de que, para que el gobernador estuviera en verdaderos problemas, sería que se tuviera una mayoría adversa para él en el Congreso; pero, como no es así, lo único que se llevará será el escándalo.
El gobernador responde al decir: Poder Ejecutivo del gobierno del estado de Morelos es respetuoso de la autonomía de las instituciones; en ese contexto, y con respecto a la solicitud realizada por la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, ante la 55 Legislatura local, a la ciudadanía en general y a los medios de comunicación se informa lo siguiente:
El gobernador constitucional del Estado Libre y Soberano de Morelos siempre se ha mostrado abierto y dispuesto a colaborar con las investigaciones necesarias que abonen a la gobernabilidad y garanticen el Estado de Derecho.
Como lo ha manifestado en situaciones anteriores, el que nada debe nada teme, por lo que serán las y los legisladores quienes analicen las razones expuestas por una Fiscalía Anticorrupción.
En Morelos nada ni nadie debe estar por encima de la ley, así que desde el Ejecutivo de la entidad se mantendrá comunicación y apertura al diálogo con las autoridades que lo soliciten para dar seguimiento a esta situación, como se ha hecho con cada acusación infundada en contra del titular de esta soberanía, a pesar de que la mayoría se han derivado de intereses personales que en ningún sentido abonan al bienestar del estado. Esto es lo que responde.
Cada sexenio a los tres años se inicia la pérdida del poder que, prácticamente, acaba cuando se nombra al candidato que sucederá al mandatario en turno cuando sus ex amigos se irán a rendirle pleitesía al abanderado de su partido.
Nos guste o no, Morena todavía tiene la mayoría dentro de la población mexicana, a pesar de que los seguidores del presidente se dividirán de acuerdo a los diferentes precandidatos, y la corriente del que sea el ungido será la predominante y los demás, poco a poco y sin hacer ruido, se apegarán a algún contacto con el nuevo grupo.
Las cosas no han cambiado, antes eran los priistas y ahora lo harán los morenistas, que casi todos vienen del PRI, empezando por el presidente de la República. Las cosas solo cambian de nombre y es el mismo circo en el que crecimos los que ya pintamos canas.
Así se darán las cosas. El escándalo puede crecer, pero no va a pasar nada trascendente. ¿No cree usted?
Por: Teodoro Lavín León
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