A ésta, la última semana de febrero, muchos le llaman la semana de la verdad, de la verdad para todos aquellos que quieren ser candidatos, que los hay de todos tipos. Analizaremos algunos.
Primero están los desesperados, que tienen tan poco qué aportar que hasta en las colas de los camiones ya metieron su publicidad, a pesar de que todavía nadie les haya confirmado su candidatura.
Tenemos que recordar que, de acuerdo con los estatutos de cada partido, para que las candidaturas sean legales deben de cumplir con una serie de requisitos que se señalan claramente; más adelante, sólo después de haber cumplido con lo que esos estatutos marcan, deberá de venir su aprobación y, más tarde, el registro de su candidatura, cumpliendo igualmente con los requisitos legales ante la autoridad electoral.
Pero esta carrera que mantiene nerviosos a todos aquellos que quieren ser candidatos, o que se sienten con patas para gallos, ya tienen que venir las definiciones que no podemos detener por problemas de tiempo, y muchos que están jugando en diferentes pistas de distintos partidos tendrán que definirse por cuál ir y en qué posición.
En este proceso, las mujeres son las más cotizadas, debido a la obligación de tener el 50% de candidaturas femeninas, por lo que hay muchas que han dicho que sí a diferentes partidos, en diferentes posiciones. Por ello, lo que tienen los partidos es lo más difícil: decirles a algunos que siempre no y a otros que sí, pero de esta manera están en posición de escoger aunque la situación no es fácil, el ser candidata de un partido y salir a luchar por el voto no es sencillo, hay algunas que lo tienen muy trabajado y al distrito que van se lo llevarán de calle; prueba es que uno de los ex candidatos a la alcaldía que bajaron los panistas ya hasta se cambió de distrito, pues sabe que en el que tendría a una fémina con experiencia podría perder fácilmente, y más vale huir a tiempo.
El que sabe de elecciones, sabe que participando tiene que tomar en serio una serie de requisitos para ganar. Muchos de mis queridos amigos, de éste mi hermoso estado, opinan que alguien conocido socialmente puede llegar, pero es una falacia, no gana el que tiene una representación social en la clase media o media alta, gana el que ha sabido convencer a las clases populares que son mayoría. En el siguiente nivel, los profesionales, trabajadores o empleados de nivel son disciplinados y votan, pero los que se sienten de “la alta” tienen que disfrazarse de marca para poder decir que tiene un nivel.
La política es difícil y muy traicionera, sobre todo con los personajes que vemos que quieren resucitar, muchos de los que ya han sido funcionarios y lo único que han hecho es enriquecerse, como los del partido de los “gracobots”. A ésos hay que eliminarlos como principio y hacer un recuento de quiénes son los que llevarán el mando; por ejemplo, quiénes serán cabeza de los ayuntamientos y quiénes van en la primera regiduría. Miren, los síndicos o síndicas son un bonito adorno, pero dependen del juego que les dé el Presidente Municipal.
Sobre los candidatos a alcaldes, hay que ver qué han hecho en la vida, porque, si no los analizamos como funcionarios, no sabemos qué nos espera. Primero hay que ver si no tienen experiencia en la función pública, pues lo más lógico es que a los primerizos el aplauso se los coma en menos de un año, ya que los lambiscones son terriblemente peligrosos y acaban con muchos que sin malicia caen en sus redes.
Si ya han sido funcionarios, debe observarse qué hicieron por sus representados. Tenemos casos de los que se esconden en los plurinominales y que ya van por tercera o cuarta vez al Congreso, y se han hecho ricos y ahora quieren lo mismo para sus familiares, además de poner pancartas y ayudar a uno o dos compañeros y hacer declaraciones en contra de todo, sin hacer nada útil en realidad por la ciudadanía.
Por eso hay que analizar a los candidatos a alcaldes, ya ven lo malos que nos han salido, lo mismo que a los primeros regidores porque deberían de ser el equilibrio en el cabildo, pero no hay que votar por ésos si son los chapulines que brincan de partido en partido, o hijos de uno u otro personaje de no muy buen recuerdo en la política; hay que ver quién ha hecho algo verdaderamente palpable para la ciudad, la clave está en los alcaldes y los primeros regidores.
Acerca de los diputados, por favor que sean personas que piensen, que tengan idea de lo que es una ley, para no tener a ignorantes enciclopédicos como los que tenemos ahora; necesitamos gente pensante que, si ya tuvo un cargo, haya hecho algo efectivo por la ciudad. Muchos ya han pasado y lo único que hicieron fue hacerse ricos sin ni siquiera ser de aquí.
Así que es una semana crucial en la que habrá definiciones y pleitos de lo más interesantes, igual que en al menos las tres semanas siguientes, en las que por debajo del agua estarán los golpes a peso. ¿No cree usted?

Por Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin