El libro La Sucesión Presidencial es, desde luego, un libro que por primera vez en la historia de México se lanzaba en contra del gobierno constituido, que tenía ya más de 25 años en el poder en ese momento, donde Francisco I. Madero nos da un repaso histórico que va desde la Guerra de Independencia, el militarismo en México, la batalla del Puente de Calderón, José María Morelos, la influencia de la guerra de guerrillas en el carácter de nuestros libertadores, las principales causas de las revoluciones, el militarismo después de la guerra de Independencia, el trabajo democrático, del elemento civil, Santa Anna, la revolución de Ayutla, la presidencia de Comonfort, el golpe de estado, hasta los títulos que vimos el día de ayer. Aquí hoy los dos capítulos finales.

POLÍTICA CENTRALIZADORA

“Una vez expuesto lo anterior, veremos cómo llevó a la práctica el General Díaz estos principios generales para llegar a centralizar en sus manos la mayor suma de poderes que es posible, aun para un monarca autocrático.

“Desde luego observamos en todos los actos de su gobierno el sello de la idea fija que le conocemos, pues desde que ocupó la silla presidencial, todos han tendido a asegurar su permanencia en ella; pero no ha ido su objeto brutalmente, con audacia, sino que ha procedido con cautela suma, valorizando con alma la importancia de los obstáculos que se atravesaban en su camino los cuales procuraba, más que vencer, hacer a un lado en cuanto a las personas que se oponían a su política.

“Siempre ha precipitado por intentar seducirlas, atraerlas a su lado, ofreciéndoles puestos públicos de importancia o proporcionándoles el modo de enriquecerse fácilmente; sólo con los irreductibles, con los que no han querido doblegarse, que han rechazado toda capitulación, ha empleado del rigor; a unos los hizo abandonar el suelo patrio; otros lo abandonaron por sí solos; algunos fueron nulificados, valiéndose para ello de una paciencia, de un arte en el que nadie lo supera; por último, algunos, los menos por cierto, han desaparecido de la escena política por medio de procedimientos cuya legalidad es muy discutible.

“Por ese motivo se ha descrito gráficamente la Política del General Díaz en dos palabras: “Pan o Palo”, y el notable tribuno y escritor Ing. Francisco Bulnes la ha condensado en su célebre frase: “El mínimum de terror y el máximum de benevolencia”.

“El General Díaz ha tenido que emplear mucha habilidad para tener que llegar a los resultados que ahora palpamos.

“Los primeros pasos que dieron en el poder fueron para cumplir los ofrecimientos que hizo a la Nación, y desde luego se ocupó de expedir las proclamas y decretos necesarios a fin de reformar la Constitución en el sentido indicado; pero esa reforma no fue franca: el General Díaz no se atrevió, quizá porque no se sentía bastante fuerte, a burlar a la Nación, y le pareció prudente esperar; pero por lo pronto, al hacer la reforma, dejo una puerta abierta para volver al Poder.

EL PODER ABSOLUTO

“Ya hemos visto de qué medios se ha validado el General Díaz para establecer en nuestra patria ese régimen tan contrario a las aspiraciones nacionales expresadas de un modo terminante y grandioso en nuestra constitución de 1857. Las grandes faltas que ha cometido el General Díaz para lograr su objeto deben imputarse á él personalmente.

“Estas faltas, sin embargo, son de poca importancia comparadas con las funestas consecuencias que el régimen del poder absoluto ha acarreado sobre nuestra patria. Será objeto de este capítulo el estudio de estas consecuencias, pero antes de entrar de lleno en la cuestión, nos ha parecido conveniente estudiar el poder absoluto en términos generales para después aplicar las deducciones que resulten de nuestro estudio, a nuestra situación.”

Como podemos ver, Madero hace una crítica al régimen de Porfirio Díaz, primordialmente en la manera en que el general va logrando, y de qué manera, quedarse una vez más en la presidencia; no critica su trabajo ni los adelantos logrados durante el régimen de Díaz, sino que en lo que no está de acuerdo es en la manera en que se manipulaban las elecciones en aquella época, da su punto de vista y, desde luego, señala cómo logra el presidente un poder absoluto que lo mantiene por más de treinta años en la silla presidencial. Recordatorio histórico para que tengamos en cuenta lo que el poder puede llegar a formar y deformar un régimen político. ¿No cree usted?

 

teodoro lavín león
lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin