El inicio de las campañas se hace en la sombra, ya que la pandemia no permite las reuniones sin tapaboca y sana distancia; y recordemos que, como los candidatos quieren quedar bien, todos cumplen con el reglamento y las medidas de prevención. Pero la verdad es que no se sienten, con excepción de Urióstegui que ha hecho públicas sus reuniones con sus simpatizantes y con los dos partidos que lo llevan como candidato, los que en esta ocasión serán el PSD de mala memoria y el PAN. Es la tercera vez que participa y ha pasado desde el PRD en la elección con Graco Ramírez, que perdió, y la segunda como independiente, que también perdió, pero espera que se le haga como a Manuel Martínez que en la tercera ocasión por fin ganó, pero desde luego que no le será sencillo.

El que también empezó con mucho ánimo es Matías Nazario, que teniendo ya una estructura real con la que ha trabajado durante más de un año, reparte su tiempo de casa en casa, en visita domiciliaria, así como en reuniones con los grupos interesados de la ciudad.

Por otro lado, en el PES, será en los tribunales donde se determinará cómo queda su coalición, porque ésta ya fue impugnada por los miembros del Consejo de Morena en Morelos y, de acuerdo con los estatutos, las candidaturas de este partido deberán de llevar el aval del consejo local; así que la coalición, a no ser que metan mano negra, no está segura. Mire usted: “Fue impugnada ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la coalición entre los partidos Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y Encuentro Social (PES)”, informó el presidente morenista Gerardo Albarrán Cruz.

Lo anterior, dijo, en concordancia con el acuerdo en que el Consejo Estatal de Morena rechazó el pasado 7 de enero la alianza con otros partidos, que no representa la ideología de este instituto político como lo es Encuentro Social.

Gerardo Albarrán Cruz aseguró que la coalición que pretenden formar entre Morena y el PES es contraria a los intereses de los militantes y simpatizantes de Morena, por ello hizo un llamado el dirigente partidista a los Consejeros del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Impepac) para que se apeguen a la legalidad, a los estatutos de Morena y a los órganos internos de su partido, así como a las leyes en la materia, para que dejen sin efecto dicho convenio porque no está fundado en las consideraciones jurídicas y políticas que amparan los derechos político-electorales de todos los protagonistas del cambio verdadero, militantes y simpatizantes del partido y ciudadanos en general. Como podemos ver, el pleito interno está fuerte y los miembros del consejo no se van a dejar así de fácil.

El problema, primordialmente, se ha formado por la falta de oficio político de quienes acordaron la coalición con la dirigencia nacional y que, como nos podemos dar cuenta, se olvidaron de las bases, cuando en el estatuto éstas son fundamentales en la designación de las candidaturas. Hay varios gallos en la pelea por la presidencia de Cuernavaca: Alejandro Mojica, Megui Salgado y Alejandra Flores al menos, y los tres tienen el reconocimiento de los grupos del consejo, además de la bendición del “padrino” que mueve la cuna desde la ciudad de México.

Así que el problema de Morena, a pesar de ser el que tiene la más alta intención del voto, se puede pulverizar en los nuevos partidos, ya que los grandes son considerados por los morenistas como enemigos del partido de AMLO.

Los nuevos no tienen negativos, así que una campaña nueva hecha por un nuevo partido, verdaderamente con una buena estrategia de campaña y con el conocimiento de la gente, se puede ganar de manera clara, ya que los triunfos serán con muy pocos votos porque, además de los 23 partidos participantes, pongamos que existen 17 candidatos y a ellos se agregan los independientes; y al parecer ya existe una que se ha destapado como candidata independiente, así que la división de los votos será importante.

Calculemos que cada partido tendrá sus propios seguidores, porque será una elección definitivamente familiar y el candidato tendrá más importancia que el partido, así que la cosa será de un voto totalmente pulverizado.

Existen muchos dirigentes que están felices con la posibilidad de ir de plurinominales al Congreso local; no se han dado cuenta de que, aunque vayan en primer lugar, si ganan hombres la elección se los van a saltar y serán las mujeres plurinominales las que llegarán al Congreso; esto nada más para que no se emocionen, pues ahora, por la cantidad de partidos, sólo a la mitad -si bien les va- les tocarán las pluris. ¿Lo entenderán?, porque a veces ni eso saben. ¿No cree usted?

Por TEODORO LAVÍN LEÓN / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin