Como era de esperarse, las denuncias a los ex funcionarios comenzaron en varias dependencias que fueron utilizadas como negocios particulares, y no espacios al servicio de los ciudadanos como lo que debieron ser.

Por lo pronto, el ex delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano en Morelos, Rodrigo Peña Zepeda, presuntamente desvió recursos del programa de apoyo a la vivienda del Fondo Nacional de Habitaciones Populares (FONHAPO), denunció su sucesora y actual delegada Itzel Ancheita Damián.

En entrevista, explicó que a su llegada en el pasado mes de abril se realizó una auditoría, donde se detectó el desvío de recursos por un monto de 17 millones de pesos, por lo que se actuó de manera jurídica, a pesar de que públicamente no se dijo nada hasta la fecha. Se afirma que el ex delegado gozaba de la protección del “príncipe” del anterior régimen y candidato a la gubernatura por el PRD, con quien realizó “negocios” que les dejaron millones de pesos.

Los empleados de este delegado, que llegaron con una mano atrás y otra adelante, ahora son ricos en su mediocridad, pues estafaron a los derechohabientes no sólo con los millones que se pueden contabilizar porque lo que entregaban se recibía de modo irregular; por cada habitación, los empleados o funcionarios de tercer o cuarto nivel se quedaban con la cantidad de dos mil pesos, que le exigían pagar al beneficiario por adelantado “para tomarlo en cuenta”, sin extender comprobante. La verdad es que la delegación era una verdadera cueva de Alí Babá, en la cual no se hacía nada, más que mediante la entrega de “mordidas”.

Oficialmente, se presentaron dos denuncias ante la Procuraduría General de la República (contra quien resulte responsable de utilizar de manera indebida los recursos públicos) de las cuales deberemos estar al pendiente de que se les dé seguimiento, ya que hay presentación de denuncias por miles y duermen el sueño de los justos.

La nueva delegada dijo: “Estamos haciendo la denuncia correspondiente contra quien resulte responsable, es muy pronto para decir quién es el culpable y vamos a esperar el informe de las autoridades correspondientes”, y continuó: “Hemos presentado dos denuncias por diferentes montos, estamos a la espera de que la PGR resuelva la situación; los recursos faltantes que fueron detectados ascienden aproximadamente a 17 millones de pesos del programa FONHAPO para construir cuartos adicionales y es un recurso que está etiquetado para las organizaciones”.

La investigación puede llevar un camino a muchísimo dinero más; sólo hay que seguirle la pista a la famosa Casa Blanca de Yautepec, donde cada semana los jefes de esa delegación hacían grandes fiestas abundantes en alcohol y droga, a las que cada uno de los funcionarios que asistía tenía que llevar su cooperación de alguno de los dos estupefacientes. Las fiestas duraban hasta tres días y se organizaban por lo menos dos veces al mes.

Imagínese usted la cantidad de dinero que se necesita para mantener ese ritmo de vida, y todo a costa de los damnificados y de los programas sociales de la dependencia. En realidad, esos corruptos merecen un castigo ejemplar.

Nada más hay que recordar que integrantes de Antorcha Campesina tomaron la SEDATU para exigir la entrega de recursos del programa y denunciar el robo presuntamente cometido por el ex delegado, ante la falta de recursos para cumplir con la entrega de material para construcción de viviendas destinadas a más de 500 familias de Morelos de diferentes organizaciones. La funcionaria federal anunció que se harán las gestiones para la asignación de recursos adicionales.

“Estamos solicitando a la federación una ampliación presupuestal para poder atender esta situación, vamos a esperar qué respuesta nos dan para subsanar este déficit presupuestal”, señaló la delegada, quien tendría que hacer también una revisión de cada uno de los asuntos que se tramitaron, porque muchos de los rechazados ya habían sido extorsionados con los dos mil pesos por habitación; así hay quienes pagaron seis mil por tres recamaras, y se quedaron esperando porque no existe comprobante del robo.

Y esto no es más que lo poco que pudimos ver desde afuera, pero en verdad cada uno de los programas es un negocio para provecho de unos sinvergüenzas, así que la nueva delegada se quedó corta en su investigación.

Lo importante es que poco a poco se vayan descubriendo los ilícitos de quienes abusaron de manera desmedida del poder que se les encargó por un tiempo. Hay que detener a los responsables y a sus jefes, que de una u otra manera fueron los que los solaparon. ¿No cree usted?

Vivencias ciudadanas
Teodoro Lavín León
[email protected] / Twitter: @teolavin