La gran irresponsabilidad de los diputados de la presente legislatura al no aprobar el paquete financiero 2020 (lo que debió ocurrir desde el 15 de diciembre pasado) se manifiesta, entre otros motivos, en el “pago de los derechos de los vehículos” (que se avecina); éste se tendría que determinar “con base en la ley anterior”; además, el estado se “queda sin dinero”, advirtió el jurisconsulto Enrique Paredes Sotelo.

De la misma manera, el abogado externó que se está repitiendo la “misma situación” del año anterior, en que este mismo parlamento tampoco aprobó en tiempo y forma el presupuesto correspondiente.
 Entonces “se tuvo la necesidad de parar el reloj legislativo, para avanzar sobre esta circunstancia…”
Al mismo tiempo, adujo que el devenir financiero de la entidad “no se puede parar”, y tal es el caso de los trabajos parlamentarios, que se encuentran en “parálisis”.
 En ese sentido, calificó como “grave” esta situación porque “estamos viendo un Congreso sin las debidas modalidades de concertación, de diálogo… Estamos ante un mundo al revés: los ganadores están peleando”.

Pendiente de lo que sucede en el estado en lo referente a las leyes de ingresos de los 36 municipios sucede “exactamente lo mismo; se aplica la misma mecánica de estar bajo la premisa de que no pueden aplicar” sus nuevos esquemas económicos, a consecuencia de la razón antes descrita: el letargo parlamentario.

Al parecer, los diputados no entienden cómo funciona la economía, ni la mundial y mucho menos la nacional y la estatal; deberían entender que es un círculo, y mientras ellos están viendo qué más sacan y ponen de pretexto que no se ponen de acuerdo, la economía está parada en el estado, donde hace falta circulante y los planes y programas del gobierno también porque a los diputados no se les ha pegado la gana ponerse de acuerdo.

Supuestamente son políticos y deberían de comprender de entrada cuáles son los consensos y disensos, que son lo más natural en política en la lucha por el poder; así ha sido desde la época de los griegos, pero como al parecer son ignorantes enciclopédicos, no entienden que ése debe de ser su principal trabajo, porque sus facultades se las da la Constitución, que es la que están violando.

Por eso tuvo razón Paredes Sotelo cuando puso un ejemplo cotidiano: “Una infracción de un agente de tránsito (al ocho de enero); tú vas a la ventanilla y te la cobran; ¿por qué?, porque están aplicando la ley 2019… Y estamos en el 2020…”.
 Y no se trata de actos ilegales.
 El estado y los municipios “no pueden parar”.
 En suma, se tienen que poner de manifiesto las normativas anteriores, en tanto el Congreso no valide la propuesta que entregó el Poder Ejecutivo, y algo que es importante es que fue en octubre, a través del titular de la Secretaría de Hacienda.

Es evidente que los legisladores -si es que así se les puede llamar- han tenido parte de octubre, noviembre, diciembre y parte de enero para finiquitar un asunto que es prioritario para la economía del estado, pero no lo han hecho.

Así mismo esta legislatura tiene un rezago -que fue propiciado por las diferencias políticas y personales entre las fuerzas y fracciones parlamentarias-, lo que ha traído como consecuencia y se traduce en la falta del nombramiento del titular de la Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización, un comisionado más en el Instituto Morelense de Información Pública y Estadística y, desde luego, el rescate financiero de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, que al parecer ya debería de haberse apoyado; pero con eso de que controlan el presupuesto y no lo dan a conocer de manera real, como ya lo hemos explicado en esta columna, la cuestión sigue en veremos.

Por lo pronto, no hay claridad sobre cuándo tendremos presupuesto, lo que es un freno a la economía del estado, como lo señala el abogado Paredes Sotelo, razón por la que existen rumores de que, al parecer, los abogados iniciarán un juicio político en contra de los miembros de la legislatura.

La verdad es que lo importante es que para la próxima elección no votemos por partido, sino cuidando conocer a la persona por la que vamos a votar, porque, como podemos ver, los diputados actuales sólo responden a sus intereses personales y a veces de partido, y no es aceptable que cada año hagan el mismo circo, cuando su obligación es cumplir con los pasos legales que les marca la ley.
 ¿No cree usted?
 

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin