El libro “Del Miedo a la Esperanza”, de Sergio Fajardo, es un resumen de lo vivido en Medellín, Colombia, y de cómo lograron transformar la ciudad más peligrosa del mundo en una ciudad en paz, con seguridad y progreso.
¿La historia de Medellín se divide en dos: antes y después de esa Administración?
Definitivamente, la vuelta de 180 grados que dio la vida en Medellín fue extraordinaria; desde luego, se logró cuando la inteligencia se aplicó a la política, así como la honestidad, el orden y la administración de una ciudad que se encontraba como la más violenta del mundo, donde las autoridades junto con la ciudadanía lograron trabajar conjuntamente y lograr regresarle a la ciudad la paz, la tranquilidad, la seguridad y belleza de antaño.
La respuesta a la pregunta con la que comienza este resumen, desde luego es sí. La transformación que sufrió la población y la actitud de sus pobladores son ahora totalmente diferentes a la que prevalecían antes del inicio del programa que llevó a cabo la administración municipal.
Como toda provincia tiene, por supuesto, una historia con un pasado rico en sucesos y con grandes personajes y personalidades, y la descomposición que se dio antes del cambio fue sorprendente.
La aventura comienza cuando, en 1999, un grupo de 50 personas se comprometieron en organizarse para realizar un movimiento cívico independiente para hacer política en Medellín, con un claro objetivo: llegar al poder. En realidad, tenían la convicción muy clara de que las decisiones más importantes las debería de tomar la sociedad, y entraron en el mundo de la política, donde en primera instancia se tenía mucho recelo sobre lo que sucedería; participó y perdió la primera vez el movimiento Compromiso Ciudadano, que quedó en segundo lugar, así que con más ánimo volvió a participar y llegó al poder con una campaña no de dádivas, como se da aquí sin regalar nada, sino única y exclusivamente con el trabajo de un grupo que no tenía padrino atrás, ni amigos ricos que lo financiaran, sino con trabajo diario durante ocho años, en los que se esforzó para ganar la elección en la ciudad que era la capital mundial del crimen organizado, donde despachaban y se pelaban la plaza los narcotraficantes más importantes del mundo, entre ellos el famoso Pablo Escobar.
Su historia es la lucha sin fusil de un grupo de ciudadanos que no permitieron que nadie les regalara nada para después cobrarles el favor, de ciudadanos que se propusieron trabajar duro con honestidad e inteligencia y lograron sacar del lodo a su pueblo.
Como todos sabemos, son los políticos quienes toman las decisiones importantes en una sociedad; por eso se generó la propuesta de llegar al poder por el voto ciudadano para desarrollar un modelo de gobierno que trajera la convivencia y la reconciliación a una sociedad profundamente desigual y con una violencia arraigada.
Y crearon un plan claro en conjunto con la ciudadanía que venía sufriendo con la entrada del narcotráfico a la zona y que convirtió a Medellín en una ciudad profundamente peligrosa, pero prácticamente la desterraron con un programa que el libro nos explica: Una policía municipal con fuerza, preparación y honestidad; Programas como Cultura del Emprendimiento; Presupuesto Participativo; Urbanismo Social y Proyectos Urbanos Integrales; transparencia diaria de los gastos de cada día. Medellín Incluyente y la intervención de calidad en todas las componentes del sistema educativo fueron las bases de la transformación social de Medellín. Todas estas acciones se apoyaron en políticas y programas concretos de transparencia en la gestión pública, con el manejo impecable de las finanzas municipales y en comunicación permanente, abierta y directa, con la ciudadanía.
La fórmula es fácil de enunciar: disminuir la violencia y convertir toda disminución, inmediatamente, en oportunidades sociales; así de simple. Y nos señalan cómo, después de haber vivido en condiciones de violencia prolongada, lograron enfrentarla y disminuirla con las intervenciones sociales, mostrando cómo la destrucción que trae la violencia se transforma en oportunidades; y así cambió la ciudad y nos dice el autor: ”Bajo este esquema, logramos reducir sensiblemente la probabilidad de que alguien busque en la ilegalidad una alternativa de vida, lo cual disminuye la violencia; y las intervenciones sociales toman más fuerza, y así́ sucesivamente”. Naturalmente, los problemas no se han acabado, pero se han reducido en tamaño e impacto; tenemos que cuidar los avances obtenidos para que la ciudad continúe su transformación.
Así de fácil, de simple y de claro, sólo con la participación de todos, pero con un gobierno honesto, transparente en cada uno de sus actos, y con la participación ciudadana, en cuatro años acabaron con la hegemonía de la violencia, demostrando que sí se puede. ¿Por qué nosotros no? ¿No cree usted?
Amigos de la música invita este sábado al concierto del cuarteto Prieto a las 12 horas en el centro cultural Teopanzolco, no se lo pueden perder, amigos de la música siempre con los mejores conciertos. Ahí nos vemos.

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin