Campanas, cohetes y olor a copal en hermosas ofrendas invadieron las calles del pueblo, en un día atípico por el COVID
Cuernavaca, Morelos.- Como cada año, habitantes del poblado de Ocotepec conmemoraron el Día de Muertos, ahora tuvieron que tomar medidas por la pandemia del COVID-19, pero la tradición continúa, recibieron a sus seres queridos con hermosas ofrendas, llenas de color y comida favorita de los difuntos.
Al medio día de este primero de noviembre, al toque de las campanas, sonido de cohetes y olor a copal, familias de Ocotepec mostraban su alegría, su dolor lo convirtieron en felicidad, sus familiares que se adelantaron habían llegado a disfrutar juntos sus ofrendas.
El Ayundante Municipal de Ocotepec, Miguel Ojeda señaló que durante este 2020, se colocaron 60 ofrendas nuevas en todo el poblado, entre ellas, se recordó al ex comisariado ejidal, Gilberto Dávila Rada, a quien su familia, amigos y compañeros montaron una ofrenda con su comida, fruta y bebida favorita.
Entre risas, platican anécdotas de “Don Gil”, lo recuerdan como un hombre trabajador y siempre tenía tiempo para su botana, la cual compartía con sus compañeros.
Miguel Ojeda platicó que una de las características de Ocotepec, poblado perteneciente a Cuernavaca, es que representan el cuerpo de la persona que falleció con fruta y pan de muerto. Asimismo, se lleva cabo otra tradición del Día de Muertos, llamada “cereada”, consiste en llevar una vela a los deudos y después las familias prenden una vela diaria durante todo un año, con el fin de que la persona que falleció cuente con luz.
Derivado de la pandemia por COVID-19, solo se permitió la entrada a familiares y amigos, respetando los protocolos sanitarios.
“Vivimos una temporada diferente, pero no perdimos el ánimo para llevar a cabo nuestra tradición y recordar a nuestros seres queridos”, expresó orgulloso el Ayudante Municipal.
Bienvenida ‘Doña Santa’
En un camino de flor de cempasúchitl, Diario de Morelos llegó a la casa de “Mamá Santa”, quien falleció este año. Sus cinco hijos, seis nietos, cuatro bisnietos, familiares y amigos colocaron una ofrenda con alimentos, frutas, copal, comida, bebida y todo lo que ella disfrutaba.
Don Paco, uno de sus hijos, platica que “Doña Santa” vendía quesadillas en el mercado de Ocotepec.
“Siempre trabajadora, nunca paraba, después de vender, jugaba lotería con sus nietos, disfrutaba estar en familia, le encantaba organizar convivios para el Día del Niño, yo veía feliz a mi madre”, recuerda.
Este año, los familiares de “Doña Santa” comparten que fueron notificados por la Ayudantía Municipal de Ocotepec para mantener el protocolo sanitario, uso de gel antibacterial, evitar el ingreso de turistas y cuidar a los grupos vulnerables.
“Este año ha sido difícil para todos, por el COVID-19, pero siempre mantenemos vivas nuestras tradiciones, hoy nos adecuamos a las medidas sanitarias, por eso no permitimos el acceso a turistas locales y extranjeros, aún así, disfrutamos recibir a mi mamá con una ofrenda hecha de corazón”, señaló Don Paco, hijo de “Doña Santa”.
Reciben a sus difuntos
Familias y amigos colocaron ofrendas, aunque este año hubo restricción a turistas.
Por: CARLOS SOBERANES / [email protected]
