CUERNAVACA, MORELOS.- Con el cambio de semáforo de rojo a naranja, los centros religiosos podrán abrir las puertas, pero solo con al 25% de su capacidad, se mantiene la imposición de ceniza desde casa y solo algunas parroquías lo harán de manera presencial.

Tomás Toral, vicario general de la Diócesis de Cuernavaca, recordó que la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19 modificó la forma en la que se llevan a cabo diversas celebraciones, entre ellas, la imposición de ceniza, fecha con la que da inicio la Cuaresma.

Este miércoles 17 de febrero, de acuerdo al calendario litúrgico de la iglesia católica, arranca una de las celebraciones más importantes, la Cuaresma, que es un camino de 40 días en que los que se invita a los creyentes a orar, ayunar y practicar las obras de misericordia para el prójimo.

Tras el cambio de color a naranja, las iglesias y parroquías podrían recibir personas, pero solo a un 25 por ciento de su capacidad y siguiendo todos los protocolos de sanidad.

La semana pasada, cuando Morelos permanecía en color rojo, se informó que la imposición de ceniza, el próximo miércoles 17 de febrero, se llevaría a cabo de manera remota, por lo que en cada parroquía se daría ceniza ‘para llevar’, es decir, se entregaría en bolsita.

Sin embargo, ahora, la Diócesis de Cuernavaca, informó que ante la apertura de los centros religiosos se podrá llevar a cabo la imposición de ceniza de manera presencial, pero con estrictos protolocos al ingreso. Además, se mantiene, para quienes así lo deseen, la ceniza ‘para llevar’.

En el caso de Catedral se determinó que a lo largo del miércoles, habrá tres misas: 12:00 horas, 17:00 horas y 19:00 horas.

En cada parroquia o capilla se determinará el horario, pero en todas deben cumplir con las disposiciones sanitarias, como el uso obligatorio del cubrebocas, mantener sana distancia y el uso de alcohol gel al 70%.

Por MARCELA GARCÍA / marcela.garcia@diariodemorelos.com