Ay pinche Guty, ya saliste con otra de tus pinches mafu fadas. Estás bien baboso si piensas que vas a publicar esta chingade ra; se te pidió un reporte no un relato de realismo mágico... son puras pato-aventuras. ¡Aprende a escribir, chingada madre!- ¿Qué pasó, mi jefe? No me re gañe que siento feo, mejor díga me qué es lo que no le gusta de mi notita y sirve que así aprendo.- No me gusta nada, dices puras pendejadas y haces una novela.- Pero todo es cierto, verdá de Dios, jefecito Manuel.- Qué jefecito ni qué la chin gada. Y no estoy diciendo que sea mentira, pero queriendo adornar te la cagas. ¿Hemorragia de san gre?... ¡Ni modo que sea hemorra gia de mocos!.. ¿Lágrimas en los ojos?.. ¿pues en dónde más habría de tener lágrimas, cabrón?.- Tiene razón jefe, ok, no lo ha bía pensado, gracias por la obser vación. Le quito eso y ya queda.- Qué queda ni qué la ma dre. Ya te he dicho que no hables como policía.

No es Una Femenina o Un Masculino, es Una Mujer o Un Hombre. No es hematoma de tono violáceo, es moretón... y, por fa vor, explícame qué chingaos es un regular tamaño de hematoma. Ya me lo estuve imaginando pero no se me ocurre cómo puede ser.- Mire, Manuel, es que uno como reportero va anotando las cosas al paso y, no lo niego, a veces le hace uno al perito y saca conclusiones. Lo que quise decir es que el more tón no es tan grande ni tan chico.- ¡Ay, no mames, pinche Guty! Deja de inventar pendejadas y ha bla como la gente, chingao!. ¿A poco escuchas a la gente decir: Me hice una lesión en la cocina con un arma punzocortante?...- Pues no, la verdad que no.- ¡Claro que no! La persona simplemente dice que se cortó con un cuchillo. Y si se da un ma drazo en la cabeza no espera que un paramédico le diga que su mo retón es un hematoma; la gente habla como gente, nuestros lecto res también y para ellos escribes.- ¿Entonces le hago los cam bios a la nota y ya quedaría para publicarse, maestro?- No, qué chingao. Vuélvela a escribir sin adornos y vemos si en tra. De ser necesario con los puros datos duros se puede hacer una fo tonota y ya. Enfócate en eso.- No sea gacho, Manuelito, pu blíquela. Ahorita la vuelvo a hacer.- Ay, pinche Guty, eres un chingado terco. Ya te dije, hazla y veo si la publico, pero pícale que ya es tarde.- Sale pues, mi jefe; usted es el director y sabe más, uno apenas empieza en esto. Acuérdese que yo llegué aquí a pintar la redac ción pero me gustó el asunto de las noticias y me quedé... bueno, usted me dio chance.-

Ya, ya, ni me lo recuerdes que hay veces me arrepiento un mon tón de haberte abierto la puerta. Tampoco te hagas la víctima que tienes cinco años chingándole y no avanzas. ¿Qué es eso de presuntos asaltantes, por vida de Dios?- Es que no se sabe quienes fueron y no podemos señalar a la ligera. Eso me ha dicho usted.- Ok, pero la policía busca a los que asaltaron, chingao. Cuando se detenga a sospechosos ellos tendrán la categoría de presun tos, pero para tu reporte tienes que ser básico. No hay presuntos delitos, hay delitos con presuntos responsables de su comisión... te lo he explicado un montón de veces y no aprendes.- Es que así nos entendemos los que manejamos la fuente, también ya se lo he dicho, mi jefe.- Ah, pues qué interesante es saber que lo manejan mal todos, por eso no avanzas, por juntarte con ellos... y ya vete porque me colmas la paciencia.- Ta'bueno, jefe, pero no se enoje, le prometo mejorar.-No me enojo, aunque sí me des esperas, pinche Guty. Pero, mira, para que te alivianes te voy a reve lar un secreto que le puede servir mucho a la Policía. Si le pones coco verás que es sumamente lógico.- ¡Eso, chingao!, ¡Viene, mi jefe!- En tu nota dices que los asal tantes huyeron con rumbo des conocido...- Pues sí, así se acostumbra decir en estos casos.- ¿Y te has puesto a pensar, pin che Guty, que el día que la Policía sepa dónde está ese lugar van a encontrar juntos a todos los hijitos de la chingada delincuentes, ratas y malandros de la historia?.- ¿Por qué?- ¿Cómo que por qué?... ¡Porque de acuerdo a las notas policiacas que escriben tú y tus cuates, todos los 'masculinos y femeninas' que co meten ilícitos huyen para allá, so reque! Todos escapan con rumbo desconocido... ¡Ahí se juntan!- ¿¿¿ ???- Ya vi que no le entendiste ni madre al chiste, mejor te lo dejo de tarea. Y apúrate con la nota que ya casi es la hora de cierre.

Adelanto para revisión. Junta de las 4:00 pm. Hay fotos y reportes de la Cruz Roja y Ministeriales. Video para la web. Cabeza: Asaltan a empleado en cajero Agustín Osorio Redacción La tarde de ayer un masculino de 45 años fue asaltado por dos individuos en céntricas calles de la ciudad tras haber retirado dinero de un cajero automático. La víctima forcejeó con los pre suntos asaltantes y producto de ello recibió un golpe con objeto contundente en la cabeza y una lesión con arma punzocortante en el brazo izquierdo, misma que le produjo abundante hemo rragia de sangre que fue controlada por paramédicos de la be nemérita institución al acudir al llamado de auxilio. El reporte médico indica que el golpe en la cabeza produjo un hematoma de tono violáceo de regular tamaño, aunque se descartó traumatismo craneoencefálico u otro tipo de lesio nes graves. Una patrulla de policía llegó al lugar de los hechos e imple mentó un operativo de búsqueda de los individuos responsa bles del atraco, mismos que huyeron con rumbo desconocido. La media filiación de los sujetos, obtenida con testigos y la propia víctima, señala que son dos masculinos jóvenes, entre 18 y 25 años, de complexión delgada y en aparente estado de alteración por consumo de alcohol o drogas. Una femenina ama de casa, de unos 50 años, sufrió crisis nerviosa y con lágrimas en los ojos expresó que pudo ver cómo los tipos golpearon al señor para quitarle su dinero y a pesar de que ella gritó pidiendo ayuda nadie intervino por miedo a sa lir herido. Lamentó la inseguridad que se vive en la ciudad y la complicidad de la policía con los malandros. El afectado, de ocupación empleado, dijo llamarse Euse bio Buenaventura y confirmó que los delincuentes lo sor prendieron cuando había retirado del cajero la cantidad de mil 800 pesos producto del pago de su nómina, mismos de los que fue despojado. Comentó a este medio que no pondrá una denuncia pues es pura perdedera de tiempo y además no quiere tener problemas con delincuentes. Tras la alta médica, sus familiares lo recogieron en la Cruz Roja y salió por su propio pie para dirigirse a su domicilio par ticular..

Jorge Negrete en entredicho

Anoche, como no tenía nada que hacer, me puse a ver una película mexicana y de ello ob tuve algunas observaciones dig nas de reflexión. En Estados Unidos el cine ha servido de diversión, claro, pero sustancialmente ha sido un me dio de identificación con su propio pueblo. Es decir, ha creado mode los de hombre, de mujer y de gé neros de vida seguidos bien o mal, poco o mucho por esa gran masa de seres que viven al otro lado del Río Bravo. No hay, que yo sepa, gringo que no quiera parecerse a Gary Cooper o a Henry Fonda.

No hay muchacha que no sueñe con ser, o vestirse, o sonreír como Bo Derek. Y en los hogares de Mis souri como en los de Kansas hay siempre una reminiscencia del sueño dorado de la “american way of life” diseñada en Hollywood. El caso más pintoresco y ex traordinario es el de los Westerns. Yo creo que eso nunca existió sino excepcionalmente, como ahora los asaltos en la región. Y sin em bargo, la cándida imaginación de los americanos ha quedado pren dada con la historia del hombre noble y generoso, valiente y au daz, jinete veloz y gatillero rápi do, que restablece la paz en un villorio perdido del Oeste matan do con elegancia a todos los malos del condado. El cine mexicano, por razones que valdría la pena estudiarlas más extensamente, ha ido tomando un sesgo lateral, ajeno a la propia vida cotidiana.

Ha creado, como todos sabemos, una imagen ficticia de un México inexistente. Yo no he conocido charros más que en las celebraciones del 16 de septiembre y nunca he visto a mis amigos, por muchas copas que tengan, sacar las pistolas en las cantinas y gri tar o cantar que son muy machos, como si se necesitara gritar esas cosas íntimas. Personalmente, yo nunca me identifiqué con Jorge Negrete y me temo que él tampo co se identificó conmigo, un poe ta, que sólo sabe escribir versos de amor a las cubanas. Yo creo que al cine mexicano le falta esa dosis de buen sentido que alguna vez tuvieron los Felli ni, los Vittorio de Sicca: es decir, sacar la cámara a la calle, hacer del hombre común un actor y de la vida diaria una novela. Tal vez lo más importante aho ra es lo que no hay que hacer: esos engendros de sexo y sadismo, auspiciados por el Estado, paga dos por el gobierno, que deberían pasarse, si se quiere, sólo en las Islas Marías

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp