1. Este año se cumplen 150 años del Decreto de Creación del estado de Morelos (publicación en el Diario Oficial de la Federación, 20 de abril de 1969 ) y 500 años de de la llegada de Hernán Cortés al territorio de lo que hoy nombramos México, pero sin duda la reina de las conmemoraciones será el centenario de la trágica muerte, el 10 de abril de 1919, del General Emiliano Zapata Salazar, insignia de la Revolución Mexicana, y más de nuestro estado. ¿Por qué?

En primer lugar porque es asunto presidencial y ya sabemos que “en donde manda capitán, no gobierna marinero”. En segundo lugar, porque Zapata es ícono morelense -goza de más fans, que el que le da nombre a la entidad-, una especie de “marca registrada” que nos representa en el mundo, entre otras razones por la pureza y claridad de los ideales, que lo llevaron a levantarse en armas, pero también porque su imagen incluye características únicas, que lo hacen memorable. El sostenimiento de su particular mirada, el uso del traje de charro y sobre todo la apropiación que en el arte se ha hecho de su imagen son algunas de ellas.

Este sábado estuvo Andrés Manuel López Obrador en Villa de Ayala para oficializar el evento que tendrá lugar e 10 de abril y hasta allá fueron a dar miles de personas, entre ellos algunos académicos que intervendrán en la visiblización de la importancia del caudillo, a quien los conservadores llamaran peyorativamente “Atila del Sur” iniciado el levantamiento armado, en 1910 y representantes de la familia Zapata, quienes contribuyen de manera señalada a mantener con vida, a quien hoy es un símbolo polisémico. Esto quiere decir en pocas palabras, a quien se utiliza, en el orden de lo simbólico, para representar un montón de ideas que van de lo político hasta lo comercial, pasando por la puesta en valor que le da el encabezar la llamada “cultura de la resistencia” (“son eternos los luchadores sociales”, dijo AMLO).

Ya iremos viendo cómo se suceden los eventos conmemorativos que se organizan al respecto, no sin tropiezos y falta de presupuestos en el país. Habrá sin duda algunos  encuentros académicos interesantes, entre ellos el de Anenecuilco, en la casa hoy museo de sitio donde nació Zapata, coorganizado por su director Enrique Anzúrez Carrillo. No faltará John Womack, fuente primigenia de consulta, y Pedro Salmerón del INHERM encabezará algunos de los encuentros de más valía. En nuestro estado  también los cronistas Carlos Lavín Figueroa y Valentín López González Aranda se pronunciarán al respecto, pero lo mejor será la apertura de los museos de la entidad dedicados a Zapata -Anenecuilco, Tlaltizapán y Chinameca-, cerrados a raíz de los sismos de septiembre del año pasado y no al mismo tiempo, comenzaremos con Chinameca, que recibirá al presidente en abril. 

 

2. Por lo que respecta a la llegada de Hernán Cortés, ya se publicó que habrá eventos organizados por la UNAM. Se odia al español culpable de la masacre de miles de indígenas, pero se olvida que hablamos y pensamos en español y que más de la mitad de nuestra cultura tiene que ver con lo que nos viene de España, desde la comida hasta el lenguaje visual. Somos barrocos en gran medida por esa herencia. 

En Cuernavaca se arrumbó la escultura ecuestre de Cortés en una bodega del Ayuntamiento y en su lugar se puso el Cuauhtémoc de piedra, en la Colonia Lomas de Cortés, en la Avenida Teopanzolco. Se espera que el mismo ánimo de controversia pinte las respectivas conmemoraciones, pues por más que se hable del diálogo entre culturas y el panhispanismo que nos une a un montón de países, la imagen de Cortés siempre irá de acuerdo con la piltrafa humana que pintó Diego Rivera en Palacio Nacional.

3. Sobre el Sesquicentenario del estado adelantamos que se creará la comisión conmemorativa con integrantes de los tres poderes, representantes de instituciones académicas y especialistas en el tema. Esperamos que Jesús Zavaleta nos comparta la información pertinente sobre el coloquio nacional, a llevarse a cabo en abril en Cuernavaca, Yautepec y Cuautla, la exposición “De Morelos a Zapata”, el seminario y las publicaciones alusivas.  

4. ACLARACIÓN: Este viernes 11 de enero, se publicó en un periódico local una nota en la que se aclara que yo NO dije lo que asentó en la entrevista que se me realizó en el Jardín Borda, en mi calidad de Directora General de Museos y Exposiciones de la Secretaria de Turismo y Cultura del Estado de Morelos, el viernes 4, sobre la desaparición de una escultura perteneciente al acervo de la institución. Agradezco al diario la publicación de la nota aclaratoria y reitero que la ausencia de la misma quedó asentada en el proceso de entrega recepción cuya número de acta es SC/CSC/ER/272/2018, formalizado el 8 de noviembre del 2018. FIN

 

Por: María Helena González

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